Vuelve y juega: la estigmatización de las universidades públicas

En Colombia, la estigmatización ha proporcionado el caldo de cultivo para significar a los otros como el enemigo o lo indeseable y así justificar fenómenos como el paramilitarismo y el sicariato.

El atentado en el centro comercial Andino pone de presente la necesidad de blindar el proceso de paz ante las diferentes voces que claman por un regreso de la ley del talión y la venganza a ultranza. Los hechos presentados el pasado 17 de junio vuelven a situar en la arena política la idea de la seguridad y la lucha antiterrorista. Acto seguido, se erigen banderas de lucha que toman el dolor y la zozobra colectiva para realizar proselitismo. Y, de manera irresponsable, se señala con una presunta certeza los responsables y sus adeptos. Tras el suceso las redes sociales se inundaron de denuncias, indignación y acusaciones que sostenían como autores a miembros pertenecientes al Movimiento Revolucionario Popular (MRP) vinculados con el ELN y disidentes de las FARC. Entre los defensores de esta idea se encontraron partidarios del Centro Democrático, los cuales no se detuvieron e indicaron que era necesario “sacar al presidente del terrorismo” como también que bajo el gobierno de Santos ser criminal “pagaba”. El domingo 18 de junio el periódico El Tiempo informó que la primera hipótesis de las investigaciones apuntaba a que el responsable del atentado, en efecto, podría ser un grupo llamado Movimiento Revolucionario Popular (MRP) y subrayó que dichas pesquisas habían conocido de “algunos nexos de este grupo con miembros del ELN y con extremistas de la Universidad Nacional”. La publicación causó revuelo en las redes sociales y condujo a que el rector de la Universidad Nacional rechazara la estigmatización generada por el medio de comunicación. Como enmienda a la publicación inicial el medio optó por ampliar, un poco más, su población objeto de la acusación y señaló que dichos extremistas se movían “dentro de las universidades públicas”.

Esta serie de eventos ponen nuevamente varios temas sobre la mesa. Primero, la responsabilidad de los medios de comunicación al momento de informar objetivamente; segundo, el desafío que tenemos como sociedad para derribar la polarización que se sustenta en los estigmas y acusaciones basadas en las orientaciones políticas de izquierda o derecha; tercero, la necesidad de blindar el proceso de paz y defender el valor de la vida ante el uso oportunista que le imprimen algunos actores políticos. Por último, el constante señalamiento que recae sobre las instituciones universitarias de carácter público y en especial sobre la Universidad Nacional. En Colombia, la estigmatización ha proporcionado el caldo de cultivo para significar a los otros como el enemigo o lo indeseable y así justificar fenómenos como el paramilitarismo y el sicariato. El Centro de Memoria Histórica en su informe “Limpieza social una violencia mal nombrada” ha sido enfático en advertir que el estigma marca una condición socialmente devaluada fundamental en la degradación de nuestro conflicto social y armado. El estigma social ha dinamizado nuestra polarización y encrudecido el conflicto armado. Construido sobre la disparidad entre la expectativa de un comportamiento y la realidad de las maneras como actúan algunos grupos de la sociedad, alimenta un imaginario simbólico de chivo expiatorio envuelto en un juego de amigo-enemigo. No sólo cumple con la función de condenar sino también de despojar de toda dignidad a quién es su víctima.

En el escenario político, exacerbar las pasiones es útil pues posiciona la discusión en una falsa dicotomía, difundida ampliamente por algunos sectores políticos y la cual exhorta: “o estás con nosotros o estás con los terroristas”. No obstante, la importancia de la discusión sobre la estigmatización radica en su carácter ideológico y simbólico. Así, aquellos discursos que se encuentran dotados de legitimidad y gozan de un carácter hegemónico convierten al otro en un enemigo que debe ser deshumanizado, más aún, en situaciones en las cuales los pánicos se encuentran incrementados y la única salida es la “garantía de la seguridad” o el statu quo.

El papel de los medios de comunicación cobra una importancia capital frente a dicha problemática porque las atribuciones que son difundidas mediante el estigma no hacen justicia a la verdad y, es allí donde se incita al odio por sí mismo sobre poblaciones históricamente señaladas como disidentes o críticas, en este caso, toda una serie de instituciones universitarias públicas, específicamente, sobre la Universidad Nacional. A ello se suma el imaginario social que recae sobre la población joven de estos planteles el cual no dista de una noción de “subversivo”, “revolucionario” o “mamerto”. Este último punto es de vital importancia si se tiene en cuenta las víctimas que el conflicto armado le ha cobrado a los estudiantes de universidades públicas por el simple hecho de pensarse una sociedad diferente. Para no ir muy atrás, basta con recordar las amenazas realizadas en 2015 por parte del Bloque Capital D.C de las Águilas Negras a estudiantes de Sociología de la Universidad Nacional debido a su liderazgo en las jornadas de movilización frente a las problemáticas de la universidad y las campañas a favor del pensamiento crítico defendido por el profesor Miguel Angel Beltrán. Para ese mismo año la abogada Paola Salgado fue sindicada, junto a otras doce personas, de tener nexos con una organización denominada “Llamarada Mentes Libertarias” y “estructuras urbanas del ELN”. Nuevamente, los medios de circulación nacional y local señalaban a las universidades públicas como entes promotores de la insurgencia y el terrorismo, mientras olvidaban el aporte que desde estas se hace a la construcción de una sociedad más equitativa.

El suceso más reciente que retrata el señalamiento sistemático que recae sobre las instituciones de educación superior públicas tuvo lugar el sábado 24 de junio del presente año, cuando fuimos testigos de la captura de nueve estudiantes entre ellos dos abogadas y una artista plástica. El argumento es el mismo, una serie de conexiones que asocian el pensamiento crítico y el trabajo por la defensa de los derechos humanos con una práctica de extremistas e insurgentes.

El estigma que recae sobre los estudiantes y egresados de las universidades de carácter público ha justificado actos degradantes y violatorios a los derechos de humanos, llegando incluso a atropellar la presunción de inocencia y la dignidad de las personas que son estereotipadas por el discurso hegemónico del terror y el odio. A ello, se suma el hecho de que al ser encasillado como “mamerto”, “disidente” “revolucionario” y “tira piedra” la respuesta más recurrente ha sido dejar de escucharlos y perseguirlos. Situación que en últimas mantiene el bache existente en nuestra democracia marcada por un diálogo de sordos.

Manuel Alejandro Forero Figueroa. Trabajador social y estudiante de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia. Interesado en temas de construcción de paz, promoción de derechos humanos y participación ciudadana.

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Editorial: La UN frente a los estigmas

La Universidad Nacional de Colombia se ha ido alejando de los estigmas, los cuales se contraponen a la paz y al término de todas las formas de violencia política al mantenimiento de un Estado y una sociedad bautizada bajo el nombre del miedo.

La Universidad Nacional de Colombia ha jugado un papel importante en el desarrollo científico y cultural de Colombia a lo largo de sus casi ciento cincuenta años de historia, se ha posicionado como la mejor universidad del país y ha contribuido de forma sustancial a la búsqueda de la solución política al conflicto armado interno y a las transformaciones democráticas en Colombia. A pesar de esto, los medios de comunicación colombianos, acompañados de instituciones públicas y distintos círculos de poder se han empeñado en crear un estigma sobre la Universidad Nacional, y las demás universidades públicas, relacionándola con el terrorismo y otros de los males nacionales.
Son varias las consecuencias de este fenómeno. En primer lugar, el hecho que los medios de comunicación relacionen la universidad con actos terroristas desdibuja el papel que ha jugado la universidad como un agente de paz en distintos escenarios, como fue en el desarrollo de los diálogos entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP que concluyó más de cincuenta y dos años de confrontación armada con este grupo guerrillero por medio del Acuerdo de Paz. Así mismo, la consolidación de las promesas aplazadas de la Constitución de 1991 de paz, democracia y modernidad, ampliando paulatinamente el abanico de libertades y derechos de los colombianos.
En segundo lugar, este tipo de asociaciones discursivas, en los cuales se suele sostener que los miembros de la comunidad universitaria son radicales anclados en el pasado, desconoce la libertad de pensamiento que existe en el seno de la universidad, resultado de la libertad de cátedra y la diversidad de opiniones políticas, sociales, culturales, religiosas y demás que conviven a diario en cada uno de los campus de la universidad que recorren la geografía nacional. Dejando con efecto inocuo los aportes que hace la universidad en cada una de las áreas del conocimiento, encaminadas al desarrollo del país y la solución de los problemas que lo aquejan, olvidando que la universidad, como el país, es diversa, y que tales generalizaciones no tienen cabida.
En tercer lugar, relacionar los miembros de la comunidad universitaria, prima facie, con grupos al margen de la ley, viola los derechos de cada uno de los miembros de la comunidad universitaria, como ocurrió con los últimos involucrados en procesos judiciales, supeditando los derechos propios del Estado Social de Derecho, en un oscuro y opaco Estado de Opinión. Así, garantías básicas como la presunción de inocencia se convierten en la presunción de culpabilidad; la vida privada se hace de pleno conocimiento a la opinión pública, afectando sus relaciones personales; los funcionarios judiciales se hacen una idea de la responsabilidad penal de los investigados, violentando la imparcialidad judicial.
En cuarto lugar, la labor que han adelantado los medios de comunicación durante los últimos años, con respecto a la Universidad Nacional, pero también en relación con distintos hechos relacionados con la administración de justicia penal han desdibujado el papel de los medios en la construcción de la opinión pública. No solo se han encargado de informar con respecto a lo que pasa, como han sido los casos de otros miembros de la comunidad, como Miguel Ángel Beltrán, o Mateo Gutiérrez, sino que además han dotado la información que transmiten con un contenido parcializado y pobremente valorado. Creando así la forma en la que las personas deben considerar los hechos, y dictando la moral y el comportamiento adecuado frente a cada evento, en los cuales se ha presentado la Universidad Nacional de una forma distorsionada.
Por último, y como respuesta a este fenómeno, la comunidad universitaria y la sociedad colombiana en su conjunto deben exigirle a los medios de comunicación de más amplia difusión responsabilidad en su labor, vital en una democracia y en un Estado Social de Derecho. La Universidad Nacional de Colombia se ha ido alejando de los estigmas, los cuales se contraponen a la paz y al término de todas las formas de violencia política al mantenimiento de un Estado y una sociedad bautizada bajo el nombre del miedo.

¿Podría haber igualdad en el trabajo en Colombia?

La equidad y el respeto, se convierten mas en una formalidad, y lo que hace iguales a hombres y mujeres en ambientes laborales, es lo bajo a lo que pueden llegar para conseguir lo que quieren…

La verdadera igualdad entre hombres y mujeres en ambientes laborales vista desde la perspectiva de un ingeniero

Muchas cosas se imagina uno cuando comienza a trabajar, piensa sobre sus futuros e inciertos compañeros, sobre la empresa donde va a laborar, las cosas que hará ahí. Pero lo que más sorprende es cómo la sexualidad, desde diferentes perspectivas, se utiliza como herramienta para encontrar excusas, poder y beneficios laborales. Me considero un hombre feminista, también al ser sexualmente diverso, eso amplia más mis perspectivas sobre la sexualidad. Sin embargo, al empezar mi vida laboral me estrellé con la cotidianidad colombiana, ya que esperaba un ambiente… distinto. No obstante, lo que encontré fue totalmente diferente.

Muchas cosas se dicen sobre el espacio laboral para las mujeres, sobre las cosas que tienen que enfrentar cuando trabajan, las diferentes formas de acoso, la desigualdad salarial, etc. Pero, ¿qué pasa cuando uno como hombre tiene que competir contra un “escote” o la bruta definida por Isabella Santodomingo? Es en ese momento en el que uno se da cuenta que el feminismo puede llegar a ser hipócrita y usado a conveniencia. Algunas mujeres (sin importar su estado físico) se valen de la misoginia, machismo y chovinismo de sus jefes y compañeros para minimizar el impacto de sus errores o aumentar la trascendencia de lo que hacen. No pretendo generalizar y decir que todas las mujeres son así. Caería en un error demasiado grave, más porque he tenido la oportunidad de trabajar con excelentes mujeres que me han enseñado mucho a nivel profesional y personal, estas sabias mujeres siempre tienen una posición laboral superior a la mía y son significativamente mayores que yo.

Creo también que muchos de nosotros, en sus respectivos ambientes laborales, hemos descubierto un patrón en las mujeres, son muy pocas las que les gusta hacer equipo con otras mujeres, pero la mayoría abiertamente dice que prefiere hacer equipo con otros hombres, y la respuesta al porqué de esto es que “entre ellas los ataques siempre son mas traperos y hay mas hipocresía”, mientras que, supuestamente, los hombres tienen más solidaridad de género y si hay ataques siempre son de frente, lo cual en mi experiencia debo decir es totalmente falso, tanto hombres como mujeres, literalmente, hacen cualquier cosa con tal de una promoción laboral.

Como mencione previamente, se tiene la noción que entre los hombres existe más la “camaradería”, o al menos eso parece. Pero en realiad eso es totalmente falso. Los hombres podemos ser tan viperinos y cizañeros, llegando a competir con Regina George de Mean Girls. Me atrevería a decir que tal vez se percibe la camaradería porque siempre hay combos de hombres, aunque en verdad terminan siendo “roscas” exclusivas: si estás en la rosca bien, te beneficias de todo; si estás por fuera, serás victima de matoneo laboral y peor aún, si tu jefe está en la rosca, serás al que le toque venir a trabajar los sábados, al que no le den días libres en semana santa o aquel que nunca tendrá días libres compensatorios, así hayas hecho méritos suficientes.

En la última compañía para la cual labore, tuve muchos compañeros “homosexuales de clóset” que según muchos no se les “notaba”, pero pues al final, casi literalmente, “florecían”. Habían lesbianas también, pero ellas no eran tan obvias como mis compañeros que se esforzaban por ocultar su homosexualidad a toda costa. Es en este tema donde surge otro interrogante, ¿puede una persona sexualmente diversa, ser plenamente abierta en su entorno de trabajo? En Colombia tal vez no. Noté otro patrón desafortunado en la última empresa donde trabaje, el gerente de Recursos Humanos. y un chico del área financiera. eran pareja. No tuve líos con eso, pero eran otros hombres homosexuales de la empresa los que al parecer encontraban interesante señalarlos a ellos, no sé por qué, me arriesgaría a decir que para crear la suficiente atención sobre ellos para ocultar su propia homosexualidad, ¿cómo es posible que un homosexual trate de perjudicar a otro por su condición sexual? La verdad, no sé. Pero me parece algo triste y desafortunado que personas que son cobardes en todo el sentido de la palabra busquen hacer matoneo a otros de su misma condición sexual.

Ser abiertamente homosexual en este país es todo un acto de valentía, el hecho de que muchos decidan permanecer en el “clóset” es decisión de cada quien, pero eso no les da ningún derecho a tener esa clase de actitudes tan bajas y patéticas en contra de los que viven su diversidad sexualidad de forma abierta y plena. También vi una cosa desafortunada, hombres jóvenes que usan su sexualidad para beneficiarse de hombres mayores (aunque estos lleven la etique de “feos”), debido a que estos están en una posición laboral superior, lo hacen a cambio de cargos y salarios más altos.

La igualdad laboral sí existe. Pero no es la que nos imaginamos, hombres y mujeres cambian totalmente su actitud, ser adultos, estudiados, con especializaciones, maestrías, doctorados, termina por convertirse, generalmente, en credenciales. Porque lo cierto es que ser “altamente educados” no muestra que sean verdaderamente educados, o cuando menos, totalmente competentes para el trabajo a desarrollar. La equidad y el respeto, se convierten mas en una formalidad, y lo que hace iguales a hombres y mujeres en ambientes laborales, es lo bajo a lo que pueden llegar para conseguir lo que quieren, ¿desafortunado? Sí. Depende de cada quien. Así que feministas, recuerden que el feminismo es igualdad de condiciones entre hombres y mujeres, y por otro lado, hombres, en este sentido seamos más feministas.

Por:Jorge Parra Amaris. Miembro GAEDS UN (Grupo de Apoyo y Estudio de la Diversidad de la Sexualidad – Universidad Nacional de Colombia) y estudiante de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia.

Imagen tomada de: goo.gl/UXV0hD

Arte para no reformarte

Como producto de los diversos debates que se han llevado a cabo en los últimos días en la Universidad Nacional de Colombia (…) se propuso una “toma cultural y artística” de la ‘Nacho’, con el fin de abrir nuevos espacios de diálogo.

Como producto de los diversos debates que se han llevado a cabo en los últimos días en la Universidad Nacional de Colombia, y en vista de que parte del estudiantado no está de acuerdo con la manifestación mediante los bloqueos a los edificios, arguyendo que las vías de hecho sin propuestas no pasan de ser parte de la coyuntura, se propuso una “toma cultural y artística” de la ‘Nacho’, con el fin de abrir nuevos espacios de diálogo para que el cuerpo estudiantil pueda comenzar a tejer un horizonte propositivo y pedagógico con respecto a la actual situación de la reforma al Estatuto Estudiantil de Bienestar y Convivencia, Acuerdo 044 del 2009.

El día de hoy, 18 de mayo, se propuso desde las 9 a.m. una jornada de pintas, y hacia las 2 p.m. una jornada informativa que busca discutir y recoger una mayor cantidad de opiniones por parte de los estudiantes, profesores y trabajadores con respecto a la actual reforma, además de la implementación de pequeñas actividades pedagógicas que permitan la comunicación entre los miembros de la comunidad universitaria con miras a la formulación de una propuesta metodológica y analítica, clara y concisa, por parte de la misma comunidad. Las actividades tendrán como lugar el edificio Rogelio Salmona – Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas.

Por otro lado, debido a la reunión con la Decanatura de la Facultad de Ciencias Humanas que se realizó el día de hoy a las 9 a.m. se acordó que el día de mañana, 19 de mayo, no habrá bloqueos y la jornada cultural se moverá para el día lunes 22 de mayo. Para este día se propusieron una serie de actividades lúdicas, artísticas y culturales para que la comunidad universitaria tenga la posibilidad de descansar de una agotadora semana y también pueda disfrutar de la muestras artísticas de algunos de los grupos de danza, teatro, música y circo que estarán acompañando el evento. Lo anterior no sólo con el fin de promover la manifestación artística y de esparcimiento, sino también con la intención de generar otros espacios de debate y dar a entender al estudiantado la importancia de la financiación de Bienestar a los grupos artísticos de la Universidad. Este evento tendrá como escenario principal la Plaza ‘Ché’ a partir de la 9 a.m.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Juntos sí, ¿será que unidos?

Esta Asamblea se convocó con el fin de definir una posición de la sede de Bogotá respecto a la propuesta que dio el CSU el 9 de mayo

La Asamblea de la sede de Bogotá se llevó a cabo el 10 de mayo en el Auditorio León de Greiff a las 9 a.m. y finalizando hacia las 2 p.m. Esta Asamblea se convocó con el fin de definir una posición de la sede de Bogotá respecto a la propuesta que dio el CSU el 9 de mayo, y la manera de proceder por parte del cuerpo estudiantil.

Al inicio de la Asamblea Andrés Salazar, representante de los estudiantes ante el CSU y miembro de Viva la UN, relató que los demás miembros del CSU ya sabían de los bloqueos y del pronunciamiento estudiantil, por lo cual se propuso que en la reforma al Estatuto Estudiantil de Bienestar y Convivencia, Acuerdo 044 del 2009, hubiese participación por parte del cuerpo de los estudiantes, propuesta que recoge el sentir de la gran mayoría de los estudiantes. La petición fue denegada, así que Salazar se decidió por formular una contrapropuesta: extender el plazo de aprobación consultiva hasta el dos de octubre del presente año para discutir y participar en la reforma. El CSU estuvo de acuerdo con la condición de que se levantaran los bloqueos y se regresara a la normalidad académica. Salazar argumentó que esto se propuso con el motivo de que se pudiese terminar el semestre sin problemas y que, en el tiempo de vacaciones, se estudiara la reforma para formular una propuesta metodológica y que se iniciara el otro semestre con un movimiento político que tendría una mayor acogida que en estos momentos de exámenes finales.

Esta propuesta fue apoyada por otros representantes como Carlos Ariel Bautista, Representante Estudiantil ante el Comité Asesor de Derecho en Pregrado. Sin embargo, varios de los asistentes a la Asamblea se mostraron en desacuerdo con esta propuesta, arguyendo que las posibilidades políticas que se tendrían en octubre serían las mismas que se tienen ahora, por lo cual se debería continuar con los bloqueos para pronunciarse ante la propuesta del CSU. El representante de Odontología, Arnol Jonathan Forero Pérez, fue uno de los que propuso seguir con las movilizaciones y los bloqueos, pero insistiendo en que el servicio de salud que se prestaba en su departamento no se viera afectado. Entre los principales opositores a esta propuesta se encuentran los miembros de Avanza UN y de la Organización Colombiana de Estudiantes (OCE).

En la Asamblea se notó un disenso acentuado con respecto a las vías de hecho que se estaban implementando, presentándose el espacio también para los insultos y apatías entre las organizaciones, diviendo a los estudiantes. Al punto en que Andrés Salazar dijo que “si en la UN sólo se aceptaba una posición, que le avisaran para retirarse”.

Muchos de los presentes expresaron que no es el momento de que el estudiantado se polarice sino es momento de llegar a un consenso. Alrededor de las 2 p.m. se sometió a votación la posición de la sede Bogotá, aunque hubo quienes resaltaron que el Auditorio no estaba completamente lleno.

Luego de una ronda de informes de las distintas facultades y sedes, además de tres rondas de intervenciones, se definió que:

1. La Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, se declara en anormalidad académica hasta el día viernes doce de mayo. También como muestra de apoyo al cese de actividades académicas en la sede Medellín, pero que continúa en movilizaciones artísticas y pedagógicas.

2. Los edificios que se encuentran bloqueados (Sociología, Aulas de Ingeniería, Aulas de Ciencias Humanas y Odontología), continuaran así hasta el día viernes. Las demás facultades podrán acogerse a los bloqueos o podrán continuar abiertas pero también con la obligación de reunirse para dar un informe y, de igual manera, hacer pedagogía acerca de lo que se plantea instaurar con la reforma que propuso el CSU.

3. Este mismo viernes se realizará una movilización por la universidad con el fin de tomarse el Uriel Gutiérrez.

Procediendo de esta manera se pensaba que se tumbaría la propuesta del CSU de dar plazo de tiempo consultivo hasta el dos de octubre, quedando tentativamente la fecha del doce de junio para la aprobación de la reforma. Pese a todo, ayer, 11 de mayo, el Vicerector y los Decanos de la sede Bogotá emitieron un comunicado afirmando que:

“Se amplió en tres (3) meses, por parte del Consejo Superior Universitario, el término para realizar el segundo debate sobre el proyecto del nuevo Estatuto Estudiantil en sus Disposiciones de Bienestar y Convivencia, acogiendo así la solicitud del representante estudiantil ante el CSU en la sesión del 9 de mayo de 2017.”

El día de ayer también se reunieron algunas facultades para discutir cuál sería la manera de proceder para discutirlas el día de hoy en la Asamblea de sede que se llevará a cabo en el Auditorio León de Greiff a las 9 a.m., después de la cual se realizará una movilización hacia el edificio Uriel Gutiérrez.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Foto tomada de: goo.gl/oj4UnH

El artista al desnudo: los ropajes del emperador

El arte donde algo se reconoce como tal por el acuerdo de galeristas, artistas y compradores, ha generado una burbuja caracterizada por la endofagia, un círculo cerrado de personas que se auto gratifican, el ejercicio se transforma en una serpiente que se muerde la cola.

Adiós idealismo, hoy todo es un ersatz.

Todos hemos estado en esa posición. Nos encontramos frente a una obra, que es para nosotros como un regalo codiciado, buscamos abrir la envoltura y encontrar aquel contenido que satisface nuestra necesidad primitiva y natural, que aduce a nuestra sensibilidad, luego de un tiempo de reflexión logramos romper la envoltura y súbitamente nos damos cuenta con desencanto que nos han dado una chuchería, nos han dado algo cuyo valor innato no apreciamos.

Este es el mal sabor en la boca que a muchos nos ha dejado alguna vez el movimiento del arte contemporáneo (vamos, aceptémoslo), y en parte es el hecho de que es un movimiento que promulga que su lenguaje es el del pueblo (objetos de uso cotidiano, personajes de comic, etc.) , al tiempo que ostracisa al hombre común. Es tal el descontento que hasta los críticos (entiéndase como los expertos en arte, quienes eran responsables de movilizar el arte hacia adelante) están hartos de la pretensión, y la aparente estafa en la que permanece el arte contemporáneo.

Por eso no es de sorprenderse cuando hasta la DIAN ridiculiza la imagen del artista plástico, es paradójico que una agencia creativa, compuesta por profesiones tangenciales a las artes plásticas (como lo son la actuación, la escritura, el cine, el diseño) y otras más alejadas (la fotografía, la dirección de arte, la ilustración, entre otros), representen al artista plástico como un ser ridículo, vano, embustero e ignorante. Es gracioso ver como un movimiento, cuyo lenguaje actualmente se dedica a la parodia, se siente amenazado cuando agentes externos le obligan a participar en la misma ficción humorística que con tanto empeño ha construido.

La razón por la que las profesiones tangenciales al arte tienen tantos problemas en entender al artista “de verdad”, es que cada una de las profesiones anteriormente mencionadas han generado una tradición y unas reglas claras, sobre las cuales se aprende y se crece, lo que parece a veces que no existe en el mundo del arte contemporáneo.  Las mismas personas vestidas de negro que se reúnen para velar la obra de Ana Mendieta, unen las manos alrededor del edificio de Artes de la Universidad Nacional de Colombia. (Porque el negro implica luto, y entonces si nos reunimos vestidos de negro y unimos las manos alrededor del objeto decimos que estamos de luto), entonces yo me pregunto:¿dónde está la evolución en el lenguaje? ¿Dónde está la perspectiva única y diferenciadora?

El arte donde algo se reconoce como tal por el acuerdo de galeristas, artistas y compradores, ha generado una burbuja caracterizada por la endofagia, un círculo cerrado de personas que se auto gratifican, el ejercicio se transforma en una serpiente que se muerde la cola, una estructura sin cimientos a punto de colapsar donde el valor de la pieza está dado por su valor especulativo en el mercado y cómo es que yo argumento un fenómeno (de una forma pseudo-intelectual y desconectada de la materialidad). Esto sucede porque se le da una importancia desmesurada al dinero y al lenguaje.

Para la muestra está que se pueden generar argumentaciones de manera mecánica, que suenan completamente interesantes, con todas las florituras del caso, pero que pueden no tener lógica ni profundidad, a continuación, una que yo saqué de un “sitio de verdad”:

“mi trabajo se centra en la universalidad de nuestro maquillaje biológico, combinado con el sentido colectivo de lo sublime

Para concluir, me gustaría decir que quizás no es un problema del arte como tal, quizás sea un problema de la vida contemporánea, en un mundo donde se forjan narrativas de vida en televisión, se simulan noticias, se falsean alimentos, y hay simulacros de investigaciones, transacciones, carreras, embarazos, divorcios, accidentes e incluso economías enteras. No se puede esperar más que representaciones virtuales, imitaciones y huellas de aquello que debería ser y no es.

Adiós idealismo, hoy todo es un ersatz.

(Pero en especial en el arte.)

Por: Camilo García

Imagen tomada de: goo.gl/ZbTsyQ

35 años sin Feliza Bursztyn, la “terrorista” que transformó el arte.

Disfrutó al subvertir lo establecido, al desconfiar de la belleza convencional, al convertir lo desordenado, lo feo y lo desechable en el más hermoso reflejo de nosotros mismos y de nuestra sociedad.

Entre cientos de trozos de metal, motores, cucharas oxidadas, envases y residuos de soldadura vivió Feliza en el barrio El Recuerdo, en la ciudad de Bogotá. Una mujer que con su detonante risa, su encanto, pero sobre todo con su genialidad irrumpía en el mundo del arte; su escultura no era estática, ella  tenía la capacidad de darle vida propia y así como la vida misma, en apariencia no tenía un orden, estaba hecha de retazos y  desperdicios de cobre y de chatarra, pero que como un todo rendían un homenaje a la mujer, a la libertad, a la capacidad de creer en la vida en donde las sombras de la muerte más profundas se hacen.

Cada escultura de Feliza tiene un código, un mensaje por descifrar, tan reales fueron estas, que muchos en su época criticaron y rechazaron su obra, la sociedad con un rostro muy al estilo de Frankestein se asustó al ver su reflejo en las esculturas de aquella irreverente artista quien no conocía el límite; la imaginación fue la única frontera que creó entre el espectador y la escultura. Disfrutó al subvertir lo establecido, al desconfiar de la belleza convencional, al convertir lo desordenado, lo feo y lo desechable en el más hermoso reflejo de nosotros mismos y de nuestra sociedad.

El mundo lo cambian quienes tienen la locura como ámbito de vida. Sin embargo no fue fácil ser mujer y ser artista en la época de Feliza, su personalidad y su actitud fueron incómodas para una sociedad acostumbrada a normas fijas e incuestionables en los roles sociales establecidos mentalmente. Era una defensora clarísima del papel de la mujer en la sociedad.

En la Ciudad Universitaria de Bogotá encontramos una de sus más imponentes obras: La escultura en homenaje a Alfonso López Pumarejo, maqueta que por muchos años estuvo guardada en la casa Pablo Leyva, pues en los 60s la escultura generó una polarización, un escándalo que hizo “exiliar” esta obra por varias décadas. La escultura que realizó Feliza Bursztyn en los años sesenta del siglo pasado y que vio la luz solo hasta finales de la primera década del siglo XXI, es un gran monumento de acero, tubos de diferentes alturas y diámetros, que como un árbol emerge de la tierra, dejando así entrever su color oxidado, en donde el viento y el sol le han hecho la pintura y que de la misma manera como nace de la tierra parece apuntar hacia el cielo, en un bella simetría formada por la armonía de la diferencia de los tubos.

Por culpa de la soldadura de sus esculturas Feliza empezó a sufrir de los pulmones, por lo cual a veces le costaba respirar. Esa mujer anarquista del arte y de la cultura, amante confesa de su vida en Bogotá y en Colombia, que empezaba a padecer de esa enfermedad, terminaría en el exilio. Antanas Mockus dijo hace un tiempo, que un artista es un terrorista que respeta la vida, en el caso de Feliza no solamente respetaba la vida, sino que amaba la vida, una vida llena de risas, pues para ella, aunque las cosas eran serias, había que reírse de ellas, ser un poco loco. Por esto en el gobierno de Turbay Ayala con su estatuto de seguridad, empezó una persecución a intelectuales, artistas y cualquier voz crítica que tuviera el país.

De repente un día a las cinco de la mañana, ingresan diez y ocho militares vestidos de civil a registrar su casa, pues era acusada de que en su taller de chatarra fabricaba armamentos bélicos, fue amordazada, e interrogada. Feliza, se exilia en México en donde vive por algunos meses con Gabriel García Márquez y su esposa, después viaja a París en donde estará hasta el día de su muerte. Cuentan Pablo Leyva y García Márquez, que Feliza no era la misma, su grata sonrisa y su alegría de la vida se habían esfumado al partir de Colombia. Feliza no murió de pulmonía o de cáncer, murió de tristeza afirmó contundente García Márquez. Y lo único que encontraron en su casa los militares fue un montón de chatarra con el que Feliza aspiraba a cambiar el mundo. Sin duda un acto de terrorismo para la época.

Por: Fabián Guzmán Pardo. Twitter: @feguzmanp

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