El demonio de la privatización – Caso ETB

La situación con ETB muestra un problema estructural de la ciudad y es la pobre continuidad en las políticas públicas.

Cada vez que se insinúa la intención de enajenar parte de cualquier bien público, empiezan a saltar de preocupación algunas personas que creen que eso es un sacrilegio, que es un atentado contra el bienestar de la sociedad y que la sola propuesta altera la estabilidad de un estado de derecho y su vocación de servir a sus ciudadanos, no es un preocupación exclusiva de una izquierda radical, en el colombiano promedio este tipo de determinaciones son sinónimo de corrupción, para ellos privatizar es lo mismo que robarle al estado.

Claro que también existe el otro extremo, el que cree que toda empresa pública es un despilfarro de dinero e impuestos y que todas ellas están cooptadas por políticos corruptos y sindicatos zánganos y parásitos que las exprimen hasta dejarlas desahuciadas y en los huesos. Esta es una tesis que tomó alto vuelo en los 90’s, ante las grandes expectativas que trajo la caída del comunismo y la apertura que ofrecía una nueva constitución, parecía que todo era posible y el gobierno se dedicó a privatizar indiscriminadamente todo lo que tenía en sus manos, a la postre, esta apertura sin control y la baja competitividad de la región latinoamericana, llevaron al subcontinente a una aguda crisis de inflación y recesión, y a un traumático cierre de siglo.

Sin embargo, aquí el pecado no es privatizar o querer impedirlo, el pecado es tomar posiciones radicales sin tener elementos de juicio suficientes para hacerlo, lamentablemente muchas personas ya han elegido de antemano y de manera general, o bien que la privatización es un atentado contra la sociedad, o bien que es la única solución posible ante los problemas de ineficiencia que padecen muchas empresas públicas, y el caso es que la realidad de cada empresa es muy diferente, sus proyecciones son diferentes, su rentabilidad es diferente, su compromiso social es diferente, su importancia estratégica es diferente, decidirse en uno u otro sentido con la poca información disponible es, cuando menos, irresponsable y facilista.

El problema es que no conocemos a ciencia cierta la situación contractual de la empresa, hay datos ‘objetivos’ que pueden apoyar cualquier postura, se puede decir que la empresa ha tenido rendimientos muy bajos durante los últimos años y algunos hasta han generado pérdidas, se puede decir que la anterior alcaldía le inyectó 2 billones de pesos de capital y hoy la empresa vale incluso menos que eso según su valor en la bolsa, se puede decir que la empresa cada año termina con menos suscriptores que el año inmediatamente anterior y cada vez tiene una menor participación en el mercado, todos estos datos fácilmente verificables, pero también se puede justificar toda esta situación recordando que la empresa está pasando por un proceso de modernización y reestructuración que la ha llevado a contar con un fantástico servicio de fibra óptica que se puede jactar de ser el más veloz y estable del mercado a un precio bastante competitivo, además de presentar una acelerada expansión de su red móvil 4G, y que esos bajos rendimientos en los últimos años son normales pero que la empresa tiende una proyección muy positiva hacia el futuro. Sin embargo, la ciudadanía no conoce informes que ayuden a justificar de manera objetiva esa mirada optimista del devenir de la empresa hacia los próximos años, si bien su red ha crecido de una manera considerable, sólo ha logrado capturar el 4% de sus nuevos clientes potenciales y, con su base de 390 mil usuarios, está muy lejos de cumplir la meta de 5 millones en 5 años.

Pero la discusión real no debería ser sobre rendimientos y proyecciones sino sobre el para qué se quiere privatizar, es algo que se ha manejado de muy mala manera por el gobierno de Bogotá el cual, en un tono que más parece de chantaje, ha anunciado que las grandes inversiones que la ciudad necesita en materia social no podrán llegar a ejecutarse si no se permite la venta de este activo. Esta es una actitud que, con mucha razón, ha generado indignación en la ciudadanía, más aun cuando se sabe que la verdadera intención es usar ese dinero en extender la red de Transmilenio, lo cual no es necesariamente algo malo, pero sí se muestra algo deshonesta la forma en que se le vende la idea a la gente; la inversión en infraestructura generalmente es un buen negocio, por eso es que la ciudad está dispuesta a endeudarse por 20 años para hacer una línea de metro y la nación vendió ISAGEN para impulsar su proyecto de autopistas 4G, y es basado en esto que se debería determinar si la privatización vale la pena o no.

Hoy la ingeniería económica cuenta con numerosas herramientas para conocer la rentabilidad de proyectos de la más diversa índole, si un estudio minucioso en ese campo determina que la inversión en extender la red de transporte genera un mayor retorno que la que podría producir una empresa de telecomunicaciones, pues la operación valdría la pena.

La situación con ETB muestra un problema estructural de la ciudad y es la pobre continuidad en las políticas públicas, no tiene sentido que la anterior alcaldía haya triplicado el capital de la empresa y esta alcaldía quiera venderla por menos de lo que se invirtió en la anterior administración, en mi opinión, si ya la ciudad se la jugó por fortalecer la ETB pues hay que seguir ese camino, personalmente he sido cliente tanto del servicio fijo como móvil y he sido testigo de la franca mejoría en su calidad.

Por otro lado, creo que el conseguir un socio estratégico podría ser una buena idea, eso fue lo que convirtió a la EEB, después de estar al borde de la quiebra, en una de las compañías energéticas más grandes de latinoamérica; cuando hay plata de privados en un negocio, ellos son muy diligentes para ver que no se roben ni se desperdicien sus recursos y que haya una gestión más eficiente, es mejor que cualquier organismo de control, así que una solución intermedia de privatizar sólo una parte de la empresa podría ser una solución que liberara recursos para inversión y que mantuviera generando dividendos para la ciudad en una empresa que, bien manejada, podría seguir creciendo.

A modo de conclusión, independientemente de la determinación que se tome, la alcaldía debe cambiar de actitud frente al manejo que se le está dando a la compañía, el menospreciar la empresa y el anunciar valores de venta de antemano sólo va en contravía de su posible apreciación y su capacidad de atraer el interés de actores privados, además de hundirla en un espiral de abandono y declive, no puede ser que las mezquindades políticas vayan en detrimento del patrimonio de todos los bogotanos, ya en el pasado vivimos una situación similar cuando los gobiernos abandonaron la extensión, optimización y atención de Transmilenio como estrategia para justificar la necesidad del metro, no debe repetirse esa historia.

Algo adicional. Se está diciendo mucho en redes sociales acerca de la desfinanciación que sufriría la Universidad Distrital en caso de que se concretara la venta, esto no es cierto puesto que, en primer lugar, lo que recibe la universidad por concepto de los dividendos producidos por las acciones de la cual es dueña en ETB no llega ni al 0,3% de su presupuesto total y, en segundo lugar, lo que se vendería sería la participación accionaria del distrito que no tiene nada que ver con la propiedad de las acciones que tiene la universidad. Otra cosa, Claro tampoco podría ser comprador de esta empresa puesto que cuenta con una situación muy aventajada en el mercado y las leyes antimonopolio lo impedirían.

Algunos documentos sobre la proyección de ETB hacia el futuro y sus informes financieros:

http://www.etb.com.co/inversionistas/docs/2016-04-28_fitch.pdf

http://etb.com.co/inversionistas/Dividendos.aspx

http://etb.com.co/inversionistas/Informacion_Financiera.aspx

Por: Julio César Vásquez @quoddixi

Imagen tomada de: goo.gl/fMQ3uV

Vuelve el Eje Ambiental

Después de la intervención que se ordenó hacer el 27 de agosto de 2016 para reparar las losas de TransMilenio que pasaban por el Eje Ambiental. Hoy, 22 de abril de 2017, se ponen en circulación biarticulados por estas rutas y, especialmente, la apertura de la estación del Museo del Oro.

Después de la intervención que se ordenó hacer el 27 de agosto de 2016 para reparar las losas de TransMilenio que pasaban por el Eje Ambiental. Hoy, 22 de abril de 2017, se ponen en circulación biarticulados por estas rutas y, especialmente, la apertura de la estación del Museo del Oro. Disminuyendo así las extensas y hastiantes filas que se formaban en la estación Universidades y Las Aguas.

Fueron 24.280 m2 de área que fueron intervenidos teniendo como principal meta la regeneración de la intersección de la carrera 4 con calle 13, que se encontraba en deplorables condiciones. De igual manera la calzada vehicular, la captación del río San Francisco y los abrevaderos por donde fluye el agua, también fueron lugares que hicieron parte de esta reparación. Aunque aún el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) no ha subido a su página comunicados de prensa acerca de esta reapertura.

Las rutas se organizarán de la siguiente manera:

IMAGEN TRANSMI

La obra comenzó con fondos de $5.334 millones, según el IDU, pero se le sumaron $2.760 millones para arreglos adicionales del reemplazo de losas, la nivelación y el canal San Francisco. También afirma que ha sido la mayor inversión de los últimos 14 años por estas vías. Sin embargo, la obra aun está al 95% y se planea entregar en su totalidad el 4 de mayo del presente año.

También es importante resaltar que el pasado 17 de abril de 2017 comenzó la “segunda fase de peatonalización de la Carrera Séptima que comprende los tramos entre la Av. Jiménez y la calle 26, y entre la Plaza de Bolívar y la Casa de Nariño”, que se planea entregar para inicios del año 2019 debido a la suspensión que se hizo en mayo del presente año con motivo de la precariedad de los estudios.

Todos los datos se encuentran en la dirección: https://www.idu.gov.co/boletines en la carpeta “Año2016” del mes “08-2016” del comunicado “Inicia cierre total del Eje Ambiental para reparación de calzada vehicular”.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Imagen tomada de: http://mapio.net/o/828686/

Peñalosa presidente.

100 días de un gobierno que hace lo mismo y es más barato. Recorrido por los proyectos del Presidente Peñalosa y su nueva visión de país.

Desde un universo paralelo, hacemos un balance de los primeros 100 días de presidencia de Enrique Peñalosa, luego de su sorpresiva victoria en las elecciones presidenciales de 2014. Un hombre visionario, quien a pesar del reciente escándalo por su falso doctorado en “Geopolítica y Gobernabilidad” de la Universidad de París II, significó el cambio al paradigma del reeleccionismo y espera innovar en el gobierno nacional con un nuevo enfoque.

Luego de la visita a Colombia de Louis Schweitzer, presidente de Volvo, se anunció que Erik Anund Dagerman, de la división para Latinoamérica de la empresa, reemplazará a Humberto De La Calle como líder negociador del Gobierno en La Habana. “Tenemos muchas razones para pensar que este cambio es idóneo para nuestra estrategia de negociación” señaló el mandatario. Con la inclusión de Erik Dagerman, se espera incluir al gremio de transportadores en la negociación y  en el posconflicto.

Por su parte, el presidente señaló que ésta puede ser una oportunidad única, pues una vez las FARC  dejen de significar un riesgo para la inversión extranjera, Peñalosa pondrá en marcha su plan de ordenamiento territorial, aún con la negativa de la mayoría de la rama legislativa quienes alegan que no ha sido suficientemente discutido y se extralimita en sus funciones.

Entre los proyectos del nuevo POT encontramos que algunos como la pavimentación del Rio Magdalena y su posible transformación en una ciclovía serán por fin una realidad y se sumará al nuevísimo sistema de vías que tiene proyectado el mandatario y que hacen parte del plan de infraestructura. Otra de las sorpresas que nos trae el nuevo POT es la adjudicación de terrenos para vivienda en los linderos de algunas empresas hidroeléctricas del país, y éstas, a su vez, serán trasladadas a los países vecinos de Ecuador y Brasil, que serán también destinatarios de los desechos y basuras del país, según el nuevo Esquema de Basuras Nacional que ha decretado el Presidente.

Dicho Plan de Ordenamiento también busca la posibilidad de urbanizar en  los Estados fronterizos de Venezuela y en el Istmo de Panamá; estas declaraciones han causado polémica en los países vecinos, quienes han declarado que Colombia ha olvidado que son Estados Soberanos. Ante estas críticas, el presidente ha señalado que los mandatarios de los países vecinos deben tener una mente abierta ante una nueva visión del territorio nacional colombiano.

“Nuestro Plan de Ordenamiento busca incentivar el crecimiento del país, con el programa “Transmilenio para la paz” se espera que las tractomulas, buses intermunicipales, trenes de carga pesada y vehículos de transporte aéreo puedan ser reemplazados gradualmente con el sistema de Transmilenio, que tras ser un éxito en la ciudad de Bogotá se podrá replicar en todo el país, con vehículos que son más baratos y hacen lo mismo, y con los que esperamos, al final de nuestro mandato, cubrir el 100% del territorio nacional” señaló el primer mandatario en un discurso dado en Riohacha, tras una jornada de recuperación donde se buscó embellecer el desierto de la Guajira como solución a la hambruna que se vive en la zona.

El POT  también busca intervenir sitios estratégicos como el cañón del Chicamocha y Caño Cristales, cuyo relleno se hará en alianza estratégica con la empresa Cemex. Según el presidente dicho proyecto valorizará los predios aledaños y permitirá la creación de parques donde los niños podrán jugar con los venados y osos de anteojos.

En el congreso se ha marcado una profunda división entre quienes apoyan y critican al mandatario. En el legislativo existe una división interna entre todos los partidos en los cuales militó el presidente en su pasado, formando una bancada opositora que alberga personajes de tan distintas posturas como Claudia López y Álvaro Uribe, quien mostró su oposición al gobierno luego de la inclusión de Juan Manuel Santos como Ministro del Interior.

Ante la oposición parlamentaria, el presidente Peñalosa encontrará serias dificultades para las reformas constitucionales; estas reformas, entre las que se encuentran las pertinentes al nuevo ordenamiento territorial del país, también plantean la disolución de las CAR y su integración a la Empresa de Renovación Urbana de Colombia, hoy dirigida por Germán Vargas Lleras. Otros programas para impulsar el plan del presidente, implican la oficialización de conductor de Transmilenio como título universitario y la unificación del ejército, la marina, la aviación y la policía en una sola fuerza llamada “Colombia fuerte”.

En cuanto al lema “Libertad y Orden” será reemplazado por “Gobierno técnico mejor y más barato”.

Finalmente se plantea, desde el ejecutivo, una renovación de los símbolos patrios por “algo más moderno y acorde a la nueva visión de país”, entre las que se hallan reemplazar al cóndor por el venado como símbolo nacional, el cambio del gorro frigio será por un bolardo, el lugar de las cornucopias la tomarán costales de cemento y la imagen del Istmo de Panamá cambiará por la Troncal de la Caracas. En cuanto al lema “Libertad y Orden” será reemplazado por “Gobierno técnico mejor y más barato”.

Por: Andrés Felipe Bejarano y Leonardo Muñoz Guerrero

@Leomunnoz

Fotografía tomada de Condifencialcolombia