Lo que necesitamos con urgencia son partos humanizados. Como la OMS plantea, se requiere “más tiempo y menos presión”. Las madres tienen el derecho de decidir cómo quieren traer su bebé al mundo, deben sentirse seguras y acompañadas. No debemos olvidar que el parto es un acto natural, no es una enfermedad ni algo ajeno al ser humano, así que se debe tomar con la misma naturalidad.

La creación de contenido es constante, lo que ha fomentado que la parrilla se refresque en cada tanto y así hemos aprendido a degustar “platillos televisivos” con ingredientes distintos de alta cocina que han refinado nuestro paladar permitiendo que cada vez sea más fácil asquearnos frente a producciones de baja calidad; refritos, “culebrones” malogrados y contenido estancado en el tiempo y las ideas que generalmente proviene de las productoras nacionales, como en el caso colombiano, que se han quedado cortas en presupuesto y talento humano frente a las gigantes productoras responsables de estas series multimillonarias.

Un Gobierno que no apunta en desarrollar y encaminar a su país, de ninguna manera, está pensando en el futuro de su pueblo y en la trasformación del mismo. Y aunque se repita cientos de veces “Todos por un nuevo país”, no termina de convencer del todo (…) parece que las políticas del país están más enfocadas en las campañas presidenciales, en las ya repetitivas discusiones con la oposición y hasta ahora en planear un escenario futuro, que a muy pocos puede beneficiar.

Si no hay dinero, hay muchos obstáculos bloqueando el camino de la locomotora de investigación del país: no se podría ampliar la cobertura de los programas doctorales, habría menos convocatorias de investigación y proyectos grandes no serían financiados, además sin ciencia no habría futuro laboral sostenible.financiados, además sin ciencia no habrá futuro laboral sostenible. La implementación de tecnologías y máquinas, como se ha evidenciado, obligará al profesional a desempeñarse en el oficio que debería hacer (y hasta la fecha no lo ha hecho, en parte porque su entorno no se lo ha permitido): crear conocimiento mediante la investigación.

La gran diferencia entre el bitcoin y las divisas internacionales radica en que no se rige bajo ningún gobierno o banco, no le debe credibilidad a nadie, simplemente se rige por la pura actividad mercantil de la oferta y la demanda que funciona como una economía colaborativa pues son los involucrados los que rigen su precio (…) Nadie puede ahora opacar la nueva moneda que se encuentra en la Bolsa de Valores de Nueva York. El bitcoin se volvió el “oro virtual”. Que la Fuerza te acompañe Bitcoin.