El posacuerdo que se nos mostraba como la época de prosperidad sin igual en la historia del país, hoy nos resulta que no es así por completo. No quiero decir con ello que en el conflicto nos iba mejor. Quiero decir que el país, y específicamente este Gobierno, no estaba preparado ni política, ni estatutaria, ni económica, ni estructuralmente para el fin de la confrontación con la guerrilla más antigua del continente.

Todos estos candidatos se están duplicando – y a este paso triplicando- los 14 candidatos por firmas de las elecciones del 2014, con lo cual puede que se oxigene este negro panorama de partidocracia colombiana, pero hay que tener en cuenta que muchos de ellos están tropezando con requisitos normativos y embrollos que exigen una labor tan titánica y seria como ésta.