Su hija nunca podrá cuidarse sola, ni siquiera podrá decir “gracias mamá” (…) La pregunta pertinente será ¿es esto una vida digna? Lo dudo con seguridad, no sólo para quien padece la condición clínica, desde luego para aquel cuidador que debe soportar todo y hacer frente con las pocas herramientas próximas, para lograr sobrevivir en ese océano de vicisitudes.

Quisiera empezar este artículo con el final, es decir, cuando apagan las luces y la gente se levanta poco a poco. Alguien detrás de mi esposa y de este humilde servidor dijo lapidariamente: “Películas locas y esta”. Y sí, la película es una completa locura, pero no por ello no relata, no por ello no tiene sentido, todo lo contrario; tiene muchos. Si uno captura las metáforas de manera eficiente, se verá que la película tiene varios mensajes contundentes, pero al mismo tiempo confusos en clave de pesadilla, porque esa es la estructura de la última película de Darren Aronofsky, una completa pesadilla.