Sus tierras han sido bañadas de sangre, y por sus ríos, cientos de cuerpos inertes han navegado. Los habitantes del lugar no saben con exactitud cuándo empezó la violencia, pero en el año 1999 la región se vio azotada por la presencia de las Autodefensas Unidas de Colombia ‘AUC’ que atacaron a la población acusándola de tener nexos con la guerrilla.