Publicada en 1956, Aullido se forja como uno de los textos incendiarios del momento. Su escritura y su sentir reflejan la inconformidad de quienes no vieron en el American way of life un modo de vida ni un ideal a seguir. Refleja una dura y frenética crítica ante la sociedad acomodada pero demacrada por el consumismo, que no piensa y no reflexiona sino que se limita a la materialización económica de los valores -ya no personales-, sino los ofertados por el mercado en donde el fin último no es más sino obedecer al sistema mediante el logro de una credencial o de un status reconocido.

La victoria del show, de paso, cierra las puertas al análisis formado, al estudio, a la crítica. En algún fondo habrán booktubers o bookstagramers inteligentes y originales, no lo dudo. Pero quién los encuentra entre el océano de chismes, resúmenes, bestsellers y tazas de café sin cafeína.

Es en espacios como las librerías de Teusaquillo, donde la magia incomparable de sus pasillos y habitaciones, permite que el destino juegue a favor de un bibliófilo experto o lector principiante, quien en medio de su búsqueda se encuentre con una joya literaria, con ese olor tan característico de los libros antiguos que dan placer al olfato, con ese libro que se deja en un rincón de la biblioteca, esperando su oportunidad, o quizá con el libro que está por cambiarle su vida para siempre.