Vuelve el Eje Ambiental

Después de la intervención que se ordenó hacer el 27 de agosto de 2016 para reparar las losas de TransMilenio que pasaban por el Eje Ambiental. Hoy, 22 de abril de 2017, se ponen en circulación biarticulados por estas rutas y, especialmente, la apertura de la estación del Museo del Oro.

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Después de la intervención que se ordenó hacer el 27 de agosto de 2016 para reparar las losas de TransMilenio que pasaban por el Eje Ambiental. Hoy, 22 de abril de 2017, se ponen en circulación biarticulados por estas rutas y, especialmente, la apertura de la estación del Museo del Oro. Disminuyendo así las extensas y hastiantes filas que se formaban en la estación Universidades y Las Aguas.

Fueron 24.280 m2 de área que fueron intervenidos teniendo como principal meta la regeneración de la intersección de la carrera 4 con calle 13, que se encontraba en deplorables condiciones. De igual manera la calzada vehicular, la captación del río San Francisco y los abrevaderos por donde fluye el agua, también fueron lugares que hicieron parte de esta reparación. Aunque aún el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) no ha subido a su página comunicados de prensa acerca de esta reapertura.

Las rutas se organizarán de la siguiente manera:

IMAGEN TRANSMI

La obra comenzó con fondos de $5.334 millones, según el IDU, pero se le sumaron $2.760 millones para arreglos adicionales del reemplazo de losas, la nivelación y el canal San Francisco. También afirma que ha sido la mayor inversión de los últimos 14 años por estas vías. Sin embargo, la obra aun está al 95% y se planea entregar en su totalidad el 4 de mayo del presente año.

También es importante resaltar que el pasado 17 de abril de 2017 comenzó la “segunda fase de peatonalización de la Carrera Séptima que comprende los tramos entre la Av. Jiménez y la calle 26, y entre la Plaza de Bolívar y la Casa de Nariño”, que se planea entregar para inicios del año 2019 debido a la suspensión que se hizo en mayo del presente año con motivo de la precariedad de los estudios.

Todos los datos se encuentran en la dirección: https://www.idu.gov.co/boletines en la carpeta “Año2016” del mes “08-2016” del comunicado “Inicia cierre total del Eje Ambiental para reparación de calzada vehicular”.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Imagen tomada de: http://mapio.net/o/828686/

35 años sin Feliza Bursztyn, la “terrorista” que transformó el arte.

Disfrutó al subvertir lo establecido, al desconfiar de la belleza convencional, al convertir lo desordenado, lo feo y lo desechable en el más hermoso reflejo de nosotros mismos y de nuestra sociedad.

Entre cientos de trozos de metal, motores, cucharas oxidadas, envases y residuos de soldadura vivió Feliza en el barrio El Recuerdo, en la ciudad de Bogotá. Una mujer que con su detonante risa, su encanto, pero sobre todo con su genialidad irrumpía en el mundo del arte; su escultura no era estática, ella  tenía la capacidad de darle vida propia y así como la vida misma, en apariencia no tenía un orden, estaba hecha de retazos y  desperdicios de cobre y de chatarra, pero que como un todo rendían un homenaje a la mujer, a la libertad, a la capacidad de creer en la vida en donde las sombras de la muerte más profundas se hacen.

Cada escultura de Feliza tiene un código, un mensaje por descifrar, tan reales fueron estas, que muchos en su época criticaron y rechazaron su obra, la sociedad con un rostro muy al estilo de Frankestein se asustó al ver su reflejo en las esculturas de aquella irreverente artista quien no conocía el límite; la imaginación fue la única frontera que creó entre el espectador y la escultura. Disfrutó al subvertir lo establecido, al desconfiar de la belleza convencional, al convertir lo desordenado, lo feo y lo desechable en el más hermoso reflejo de nosotros mismos y de nuestra sociedad.

El mundo lo cambian quienes tienen la locura como ámbito de vida. Sin embargo no fue fácil ser mujer y ser artista en la época de Feliza, su personalidad y su actitud fueron incómodas para una sociedad acostumbrada a normas fijas e incuestionables en los roles sociales establecidos mentalmente. Era una defensora clarísima del papel de la mujer en la sociedad.

En la Ciudad Universitaria de Bogotá encontramos una de sus más imponentes obras: La escultura en homenaje a Alfonso López Pumarejo, maqueta que por muchos años estuvo guardada en la casa Pablo Leyva, pues en los 60s la escultura generó una polarización, un escándalo que hizo “exiliar” esta obra por varias décadas. La escultura que realizó Feliza Bursztyn en los años sesenta del siglo pasado y que vio la luz solo hasta finales de la primera década del siglo XXI, es un gran monumento de acero, tubos de diferentes alturas y diámetros, que como un árbol emerge de la tierra, dejando así entrever su color oxidado, en donde el viento y el sol le han hecho la pintura y que de la misma manera como nace de la tierra parece apuntar hacia el cielo, en un bella simetría formada por la armonía de la diferencia de los tubos.

Por culpa de la soldadura de sus esculturas Feliza empezó a sufrir de los pulmones, por lo cual a veces le costaba respirar. Esa mujer anarquista del arte y de la cultura, amante confesa de su vida en Bogotá y en Colombia, que empezaba a padecer de esa enfermedad, terminaría en el exilio. Antanas Mockus dijo hace un tiempo, que un artista es un terrorista que respeta la vida, en el caso de Feliza no solamente respetaba la vida, sino que amaba la vida, una vida llena de risas, pues para ella, aunque las cosas eran serias, había que reírse de ellas, ser un poco loco. Por esto en el gobierno de Turbay Ayala con su estatuto de seguridad, empezó una persecución a intelectuales, artistas y cualquier voz crítica que tuviera el país.

De repente un día a las cinco de la mañana, ingresan diez y ocho militares vestidos de civil a registrar su casa, pues era acusada de que en su taller de chatarra fabricaba armamentos bélicos, fue amordazada, e interrogada. Feliza, se exilia en México en donde vive por algunos meses con Gabriel García Márquez y su esposa, después viaja a París en donde estará hasta el día de su muerte. Cuentan Pablo Leyva y García Márquez, que Feliza no era la misma, su grata sonrisa y su alegría de la vida se habían esfumado al partir de Colombia. Feliza no murió de pulmonía o de cáncer, murió de tristeza afirmó contundente García Márquez. Y lo único que encontraron en su casa los militares fue un montón de chatarra con el que Feliza aspiraba a cambiar el mundo. Sin duda un acto de terrorismo para la época.

Por: Fabián Guzmán Pardo. Twitter: @feguzmanp

Imagen tomada de: goo.gl/UjVg5j

Peñalosa presidente.

100 días de un gobierno que hace lo mismo y es más barato. Recorrido por los proyectos del Presidente Peñalosa y su nueva visión de país.

Desde un universo paralelo, hacemos un balance de los primeros 100 días de presidencia de Enrique Peñalosa, luego de su sorpresiva victoria en las elecciones presidenciales de 2014. Un hombre visionario, quien a pesar del reciente escándalo por su falso doctorado en “Geopolítica y Gobernabilidad” de la Universidad de París II, significó el cambio al paradigma del reeleccionismo y espera innovar en el gobierno nacional con un nuevo enfoque.

Luego de la visita a Colombia de Louis Schweitzer, presidente de Volvo, se anunció que Erik Anund Dagerman, de la división para Latinoamérica de la empresa, reemplazará a Humberto De La Calle como líder negociador del Gobierno en La Habana. “Tenemos muchas razones para pensar que este cambio es idóneo para nuestra estrategia de negociación” señaló el mandatario. Con la inclusión de Erik Dagerman, se espera incluir al gremio de transportadores en la negociación y  en el posconflicto.

Por su parte, el presidente señaló que ésta puede ser una oportunidad única, pues una vez las FARC  dejen de significar un riesgo para la inversión extranjera, Peñalosa pondrá en marcha su plan de ordenamiento territorial, aún con la negativa de la mayoría de la rama legislativa quienes alegan que no ha sido suficientemente discutido y se extralimita en sus funciones.

Entre los proyectos del nuevo POT encontramos que algunos como la pavimentación del Rio Magdalena y su posible transformación en una ciclovía serán por fin una realidad y se sumará al nuevísimo sistema de vías que tiene proyectado el mandatario y que hacen parte del plan de infraestructura. Otra de las sorpresas que nos trae el nuevo POT es la adjudicación de terrenos para vivienda en los linderos de algunas empresas hidroeléctricas del país, y éstas, a su vez, serán trasladadas a los países vecinos de Ecuador y Brasil, que serán también destinatarios de los desechos y basuras del país, según el nuevo Esquema de Basuras Nacional que ha decretado el Presidente.

Dicho Plan de Ordenamiento también busca la posibilidad de urbanizar en  los Estados fronterizos de Venezuela y en el Istmo de Panamá; estas declaraciones han causado polémica en los países vecinos, quienes han declarado que Colombia ha olvidado que son Estados Soberanos. Ante estas críticas, el presidente ha señalado que los mandatarios de los países vecinos deben tener una mente abierta ante una nueva visión del territorio nacional colombiano.

“Nuestro Plan de Ordenamiento busca incentivar el crecimiento del país, con el programa “Transmilenio para la paz” se espera que las tractomulas, buses intermunicipales, trenes de carga pesada y vehículos de transporte aéreo puedan ser reemplazados gradualmente con el sistema de Transmilenio, que tras ser un éxito en la ciudad de Bogotá se podrá replicar en todo el país, con vehículos que son más baratos y hacen lo mismo, y con los que esperamos, al final de nuestro mandato, cubrir el 100% del territorio nacional” señaló el primer mandatario en un discurso dado en Riohacha, tras una jornada de recuperación donde se buscó embellecer el desierto de la Guajira como solución a la hambruna que se vive en la zona.

El POT  también busca intervenir sitios estratégicos como el cañón del Chicamocha y Caño Cristales, cuyo relleno se hará en alianza estratégica con la empresa Cemex. Según el presidente dicho proyecto valorizará los predios aledaños y permitirá la creación de parques donde los niños podrán jugar con los venados y osos de anteojos.

En el congreso se ha marcado una profunda división entre quienes apoyan y critican al mandatario. En el legislativo existe una división interna entre todos los partidos en los cuales militó el presidente en su pasado, formando una bancada opositora que alberga personajes de tan distintas posturas como Claudia López y Álvaro Uribe, quien mostró su oposición al gobierno luego de la inclusión de Juan Manuel Santos como Ministro del Interior.

Ante la oposición parlamentaria, el presidente Peñalosa encontrará serias dificultades para las reformas constitucionales; estas reformas, entre las que se encuentran las pertinentes al nuevo ordenamiento territorial del país, también plantean la disolución de las CAR y su integración a la Empresa de Renovación Urbana de Colombia, hoy dirigida por Germán Vargas Lleras. Otros programas para impulsar el plan del presidente, implican la oficialización de conductor de Transmilenio como título universitario y la unificación del ejército, la marina, la aviación y la policía en una sola fuerza llamada “Colombia fuerte”.

En cuanto al lema “Libertad y Orden” será reemplazado por “Gobierno técnico mejor y más barato”.

Finalmente se plantea, desde el ejecutivo, una renovación de los símbolos patrios por “algo más moderno y acorde a la nueva visión de país”, entre las que se hallan reemplazar al cóndor por el venado como símbolo nacional, el cambio del gorro frigio será por un bolardo, el lugar de las cornucopias la tomarán costales de cemento y la imagen del Istmo de Panamá cambiará por la Troncal de la Caracas. En cuanto al lema “Libertad y Orden” será reemplazado por “Gobierno técnico mejor y más barato”.

Por: Andrés Felipe Bejarano y Leonardo Muñoz Guerrero

@Leomunnoz

Fotografía tomada de Condifencialcolombia

Habitantes de las calles, un reflejo de la política bogotana

En esta ciudad parece ser que resulta más grave el mal trato con la basura que con una persona (…) Pareciera que aquí se actúa conforme a los índices de popularidad.

“En esta ciudad parece ser que resulta más grave el mal trato con la basura que con una persona (…) Pareciera que aquí se actúa conforme a los índices de popularidad.”

“No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.” Jean Paul Sartre

Nos entendemos como seres humanos al poseer características comunes, los matemáticos dirían que por tener todos los elementos del conjunto “humanidad”. Elementos que delimitamos más allá de los factores biológicos, mediante la creación de derechos y deberes, cada vez que alguien los transgreda queda excluido del conjunto, se convierte en un tabú, en algo intocable y necesita expiar su transgresión, generalmente siendo aislado de la sociedad.

Así ha funcionado la civilización, grosso modo, a través de los años. Sin embargo, con respecto a los habitantes de la calle, alguna vez escuché a una reportera preguntar: “¿cómo se hace para que quieran volver a ser humanos?” Me vi impactado de inmediato. Y entre pensamientos me di cuenta que es la misma reacción que cuando se acusa a alguien de violación o de asesinato, se les anula como humanos y se forja un odio (que esconde un miedo también) al saber de su sola existencia, se convierten en un tabú. Por eso se suele hablar de los habitantes de calle de manera despectiva y se les nombra al antojo del discurso porque socialmente no son “civilizados”. No estoy equiparando un crimen con vivir en el asfalto, sólo trato de exponer la crudeza con la que se les suele juzgar por no cumplir unos “estándares” de humanidad.

Es así como nace la angustia de la sociedad y la búsqueda de una “resocialización” con estas personas, para poder eliminarlos como amenaza porque, de aceptarlos tal y como son, se verían afectados todos los parámetros que nos hacen ser “civilizados” (si tal cosa existe) y se caería en una crisis. El problema entonces recae sobre los que tienen el poder y los medios para ayudarles, pero ¿por qué ellos no prestan atención a estas problemáticas?

En esta ciudad parece ser que resulta más grave el mal trato con la basura que con una persona. No llevo las cosas a un extremo, sólo materializo con palabras lo que se entendió cuando, a principios del gobierno del exalcalde Gustavo Petro, se formó un alboroto por el contrato de la recogida de basuras, pero que, frente al espectáculo de desplazar y las soluciones inconcretas con respecto a la problemática del habitante de calle (sino hasta estos momentos en que se propagó), esas mismas voces de antaño que entonces criticaron la administración de Petro, no se hayan pronunciado frente a esta situación.

Esto no es una propaganda política, es una pregunta que considero importante poner sobre la mesa: ¿por qué ésta vez no dieron a conocer sus opiniones con la misma intensidad frente a una situación que, a mi juicio, resulta de una mayor trascendencia para la ciudad? Además, resalto que estas problemáticas se estén dando en un contexto en el que se está abanderando un lema de “paz con equidad”.

Las propuestas van desde la reintegración hasta la creación de campamentos humanitarios (Hollman Morris y Alirio Uribe), de fincas productivas (Daniel Palacios) o de zonas de convivencia (Horacio Serpa). Algunas de estas soluciones sí planean una rehabilitación, pero se pone otro punto en cuestión y es: ¿cómo inducir el cambio a quienes tienen una adicción y son manipulados por mafias? Tal vez sea necesario que, además de discutir sobre la obligación o la rehabilitación, se realice una investigación de inteligencia acerca de cómo se mueve el negocio del narcotráfico, de los que el “microtráfico” de los “sayayayines” es sólo una arista. Además de que, si se hace de las calles un lugar menos atractivo para sus habitantes (Javier de Nicoló), se hace más factible que accedan a las propuestas del Distrito.

Otros, como la personera de Bogotá Carmen Castañeda, le apuestan a la educación como la salida para evitar perder a una generación entera, en contraste con permitírseles seguir su vida de adicción. Porque, para Castañeda, esto no resuelve el problema, sólo lo aleja de las calles bogotanas. Sin embargo, en un país donde sólo se pronuncian en el tema de la pedagogía cuando se habla de género, es decir, algo que no influye en lo absoluto en el aprendizaje, ¿será posible apostarle primeramente a la educación?

El debate continúa, pero es interesante notar que algunas voces sólo se pronunciaron cuando se involucraron los DDHH, u otras que hablan de soluciones idealistas pero no tienen un plan concreto. Da mucho que pensar el hecho de que la administración de la alcaldía de Peñalosa no haya sido capaz de avizorar el gran desplazamiento que iba a suceder (problema que va para tres meses) o de no tener unas propuestas firmes que comenzaran a marchar una vez realizada la intervención en el Bronx. Entonces yo me pregunto: ¿en qué estaban pensando? Pareciera que aquí se actúa conforme a los índices de popularidad.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Imagen tomada de: http://goo.gl/e9edDT

¿Falta algo por decir?

¿realmente nuestro país tiene el respeto a la vida como su valor guía por encima de cualquier otro?

Lo que tienen en común la mayoría de estas opiniones es que representan la capacidad que tenemos los colombianos para polarizar todos los temas y hacer oídos sordos a lo que tiene la contraparte por decir”.

Con motivo del regreso de las corridas de toros a Bogotá, en los últimos días hemos escuchado todo tipo de opiniones acerca de esta práctica, desde las que re-dignifican su valor simbólico, su carácter cultural, artístico y tradicional, hasta las que la repudian con todo tipo de fuertes adjetivos por considerarla cruel, injusta e incluso representar nuestra sociedad clasista, elitista y confesional. A pesar de ser puntos de vista opuestos, lo que tienen en común la mayoría de estas opiniones es que representan la capacidad que tenemos los colombianos para polarizar todos los temas y hacer oídos sordos a lo que tiene la contraparte por decir.

Es en este contexto de polarización en el que pareciera que no hay nada que no se haya dicho aún, considero pertinente hacer un ejercicio de autocrítica que nos permita poner en consideración la legitimidad y la coherencia de nuestra argumentación. Lo que parece más evidente es lo que debe argumentarse con mayor rigurosidad, de lo contrario tendremos la tentación de afirmar con arrogancia que tenemos la verdad.

Uno de los argumentos más recurrentes por parte de los defensores de las corridas es el de señalar la doble moral por parte de un gran porcentaje de los opositores, esto al llevar un estilo de vida carnívoro que implica un prolongado maltrato y sufrimiento a millones de animales, además de un importante impacto al medio ambiente. Considero que es una crítica válida; no podemos escandalizarnos con el sufrimiento que es público y hacer silencio al que sostiene nuestro estilo de vida. No afirmo que debamos ser vegetarianos para expresar nuestra inconformidad a la manera como es tratado y sacrificado el toro, afirmo que podríamos ganar coherencia si, como consumidores de carne, empezamos a preocuparnos por las condiciones de los animales destinados a nuestro consumo y exigimos mejores condiciones para ellos, reduciendo el sufrimiento al que son sometidos.

En ocasiones se ha llegado a proponer un referendo para prohibir las corridas de toros con la idea de que es suficiente con que la mayoría de la población rechace una tradición o comportamiento para que sea prohibido. Esto sorprende aún más cuando dicha propuesta viene de sectores que se llaman progresistas o liberales y que han manifestado su rechazo en otras ocasiones donde se propuso poner a consideración de las mayorías derechos y expresiones de minorías, es por esto que es necesario reconocer que un referendo en este contexto es tan ilegitimo como en las ocasiones donde se alzó voz de protesta por llamar este tipo de iniciativas contrarias a nuestro estado de derecho que debe garantizar los derechos de las minorías.

Es sano que una sociedad transforme sus símbolos cuando los antiguos dejaron de representarla en coherencia a los valores en los que se basa”.

Los aficionados a la tauromaquia acusan a los anti-taurinos de ignorar el valor simbólico y cultural, recuerdan que esta práctica representa el enfrentamiento en que los humanos vivimos constantemente entre nuestra parte animal e instintiva y nuestra parte racional. Aun si reconocemos un contenido simbólico en ésta práctica, es sano que una sociedad transforme sus símbolos cuando los antiguos dejaron de representarla en coherencia a los valores en los que se basa. Necesitamos símbolos nuevos y nuevos rituales que expresen la sociedad que queremos construir y nos recuerden a donde queremos llegar.

Considero que el debate que se ha suscitado debe ser aprovechado para preguntarnos si nuestra sociedad realmente representa los valores que son exaltados por quienes rechazan las corridas de toros, ¿realmente nuestro país tiene el respeto a la vida como su valor guía por encima de cualquier otro? ¿Realmente vivimos en un país que repudia la crueldad, la violencia y el sufrimiento innecesario? O por el contrario, ¿estamos habituados a las imágenes de violencia y crueldad expuestas con sevicia en nuestros medios de comunicación casi hasta el punto de hacer parte del entretenimiento de los colombianos?

No se trata de equiparar la vida de un animal a la vida humana, se trata de reconocer que si incluso la vida de un animal es valiosa, la vida humana es sagrada; un pensamiento sano para nuestra sociedad que sistemáticamente ha despreciado la vida. En este sentido, un eventual pronunciamiento de la corte constitucional a favor de prohibir las corridas de toros debería ser interpretado como el símbolo de que queremos ser un país que es sensible al sufrimiento y que valora la vida sobre todo lo demás.

Por: Daniel Niño

Fotografía tomada de: https://goo.gl/X5T6RE