En la narrativa, Pablus también combatió al orden establecido con todo su desprecio. La pequeña hermana o El extraño caso de la bañera verde, novela ganadora del Primer Premio de Novela Nadaísta, un relato intrincado que esculca en los pensamientos y sentimientos del humano, que cuestiona todas las instituciones que consumen la existencia del hombre, un sismo en el sopor poético y la mojigatería literaria del país, que escandalizó a vacas sagradas como Valencia Goelkel.

Aquel que lee desde la pasión, que escribe desde lo que experimenta, encuentra en un cumulo de papel el significado de la realidad que atravesamos y cómo a través de letras, ya sean ficticias o no, sean prosaicas o no, inexorablemente se profundiza más sobre la existencia. La literatura no ofrece un decálogo sobre lo que está «bien socialmente», invita al goce de los sentidos, a la expansión del conocimiento, pero lo más importante: a la empatía, a la sensibilización, a la agudización sensorial, a la concientización social.

Es en espacios como las librerías de Teusaquillo, donde la magia incomparable de sus pasillos y habitaciones, permite que el destino juegue a favor de un bibliófilo experto o lector principiante, quien en medio de su búsqueda se encuentre con una joya literaria, con ese olor tan característico de los libros antiguos que dan placer al olfato, con ese libro que se deja en un rincón de la biblioteca, esperando su oportunidad, o quizá con el libro que está por cambiarle su vida para siempre.

Quisiera empezar este artículo con el final, es decir, cuando apagan las luces y la gente se levanta poco a poco. Alguien detrás de mi esposa y de este humilde servidor dijo lapidariamente: “Películas locas y esta”. Y sí, la película es una completa locura, pero no por ello no relata, no por ello no tiene sentido, todo lo contrario; tiene muchos. Si uno captura las metáforas de manera eficiente, se verá que la película tiene varios mensajes contundentes, pero al mismo tiempo confusos en clave de pesadilla, porque esa es la estructura de la última película de Darren Aronofsky, una completa pesadilla.

Entender a la ciencia sin fanáticos, ni siquiera devotos, todos aterrizados en la búsqueda de aproximarnos a la naturaleza para respetarla y convencidos, sin temor alguno, de que nuestra única certeza es pescar a diario en el río revuelto de la incertidumbre, porque el hombre está condenado a la ignorancia, sólo vino al mundo a crear ficciones.