Hablé con la maestra Edelmira Massa sobre la situación del folclor en nuestro país, la danza como arte y la fuerza que tenemos como pueblo para conservar nuestras raíces (…) Descalzos, llevan con su cuerpo las notas que los acompañan y con movimientos de brazos, cabeza y, por supuesto, cadera, logrando una coreografía magistral, una coreografía ancestral.

Sus tierras han sido bañadas de sangre, y por sus ríos, cientos de cuerpos inertes han navegado. Los habitantes del lugar no saben con exactitud cuándo empezó la violencia, pero en el año 1999 la región se vio azotada por la presencia de las Autodefensas Unidas de Colombia ‘AUC’ que atacaron a la población acusándola de tener nexos con la guerrilla.