A muchos este este mundial los pondrá a beber como cosacos, dejarán la paja rusa aunque sean comunistas natos, madrugarán cada mañana sin la cara de Putín, en zar de un televisor muchos se van a convertir, oirán a Iván el terrible olvidando al que Uribe puso, y entre faenas y piernas lanzarán piropos de ruso…

Petro NO ES EL SALVADOR. Nadie puede serlo. Insisto: votar en blanco, anular voto, abstenerse es apoyar a Duque por omisión. Reflexionemos antes de votar. Las elecciones también se tratan de desligarnos, como votantes, de los egos, y hasta me atrevo a decir que a ceder un poco la representación del voto, pues la segunda vuelta consiste en la elección de dos futuros irreconciliables entre sí.

Los ciudadanos por ir de un lugar a otro, están pagando las valorizaciones, impuestos prediales, $2.300 pesos por cada pasaje y galones de gasolina que no se han traducido en avances reales a la planificación e infraestructura vial, la cual, se ha visto truncada por procesos de corrupción e inestabilidad administrativa, tal como ha sucedido en los últimos 10 años con la licitación para el mejoramiento de la red obsoleta de semáforos de la ciudad.