Arte para no reformarte

Como producto de los diversos debates que se han llevado a cabo en los últimos días en la Universidad Nacional de Colombia (…) se propuso una “toma cultural y artística” de la ‘Nacho’, con el fin de abrir nuevos espacios de diálogo.

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Como producto de los diversos debates que se han llevado a cabo en los últimos días en la Universidad Nacional de Colombia, y en vista de que parte del estudiantado no está de acuerdo con la manifestación mediante los bloqueos a los edificios, arguyendo que las vías de hecho sin propuestas no pasan de ser parte de la coyuntura, se propuso una “toma cultural y artística” de la ‘Nacho’, con el fin de abrir nuevos espacios de diálogo para que el cuerpo estudiantil pueda comenzar a tejer un horizonte propositivo y pedagógico con respecto a la actual situación de la reforma al Estatuto Estudiantil de Bienestar y Convivencia, Acuerdo 044 del 2009.

El día de hoy, 18 de mayo, se propuso desde las 9 a.m. una jornada de pintas, y hacia las 2 p.m. una jornada informativa que busca discutir y recoger una mayor cantidad de opiniones por parte de los estudiantes, profesores y trabajadores con respecto a la actual reforma, además de la implementación de pequeñas actividades pedagógicas que permitan la comunicación entre los miembros de la comunidad universitaria con miras a la formulación de una propuesta metodológica y analítica, clara y concisa, por parte de la misma comunidad. Las actividades tendrán como lugar el edificio Rogelio Salmona – Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas.

Por otro lado, debido a la reunión con la Decanatura de la Facultad de Ciencias Humanas que se realizó el día de hoy a las 9 a.m. se acordó que el día de mañana, 19 de mayo, no habrá bloqueos y la jornada cultural se moverá para el día lunes 22 de mayo. Para este día se propusieron una serie de actividades lúdicas, artísticas y culturales para que la comunidad universitaria tenga la posibilidad de descansar de una agotadora semana y también pueda disfrutar de la muestras artísticas de algunos de los grupos de danza, teatro, música y circo que estarán acompañando el evento. Lo anterior no sólo con el fin de promover la manifestación artística y de esparcimiento, sino también con la intención de generar otros espacios de debate y dar a entender al estudiantado la importancia de la financiación de Bienestar a los grupos artísticos de la Universidad. Este evento tendrá como escenario principal la Plaza ‘Ché’ a partir de la 9 a.m.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Juntos sí, ¿será que unidos?

Esta Asamblea se convocó con el fin de definir una posición de la sede de Bogotá respecto a la propuesta que dio el CSU el 9 de mayo

La Asamblea de la sede de Bogotá se llevó a cabo el 10 de mayo en el Auditorio León de Greiff a las 9 a.m. y finalizando hacia las 2 p.m. Esta Asamblea se convocó con el fin de definir una posición de la sede de Bogotá respecto a la propuesta que dio el CSU el 9 de mayo, y la manera de proceder por parte del cuerpo estudiantil.

Al inicio de la Asamblea Andrés Salazar, representante de los estudiantes ante el CSU y miembro de Viva la UN, relató que los demás miembros del CSU ya sabían de los bloqueos y del pronunciamiento estudiantil, por lo cual se propuso que en la reforma al Estatuto Estudiantil de Bienestar y Convivencia, Acuerdo 044 del 2009, hubiese participación por parte del cuerpo de los estudiantes, propuesta que recoge el sentir de la gran mayoría de los estudiantes. La petición fue denegada, así que Salazar se decidió por formular una contrapropuesta: extender el plazo de aprobación consultiva hasta el dos de octubre del presente año para discutir y participar en la reforma. El CSU estuvo de acuerdo con la condición de que se levantaran los bloqueos y se regresara a la normalidad académica. Salazar argumentó que esto se propuso con el motivo de que se pudiese terminar el semestre sin problemas y que, en el tiempo de vacaciones, se estudiara la reforma para formular una propuesta metodológica y que se iniciara el otro semestre con un movimiento político que tendría una mayor acogida que en estos momentos de exámenes finales.

Esta propuesta fue apoyada por otros representantes como Carlos Ariel Bautista, Representante Estudiantil ante el Comité Asesor de Derecho en Pregrado. Sin embargo, varios de los asistentes a la Asamblea se mostraron en desacuerdo con esta propuesta, arguyendo que las posibilidades políticas que se tendrían en octubre serían las mismas que se tienen ahora, por lo cual se debería continuar con los bloqueos para pronunciarse ante la propuesta del CSU. El representante de Odontología, Arnol Jonathan Forero Pérez, fue uno de los que propuso seguir con las movilizaciones y los bloqueos, pero insistiendo en que el servicio de salud que se prestaba en su departamento no se viera afectado. Entre los principales opositores a esta propuesta se encuentran los miembros de Avanza UN y de la Organización Colombiana de Estudiantes (OCE).

En la Asamblea se notó un disenso acentuado con respecto a las vías de hecho que se estaban implementando, presentándose el espacio también para los insultos y apatías entre las organizaciones, diviendo a los estudiantes. Al punto en que Andrés Salazar dijo que “si en la UN sólo se aceptaba una posición, que le avisaran para retirarse”.

Muchos de los presentes expresaron que no es el momento de que el estudiantado se polarice sino es momento de llegar a un consenso. Alrededor de las 2 p.m. se sometió a votación la posición de la sede Bogotá, aunque hubo quienes resaltaron que el Auditorio no estaba completamente lleno.

Luego de una ronda de informes de las distintas facultades y sedes, además de tres rondas de intervenciones, se definió que:

1. La Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, se declara en anormalidad académica hasta el día viernes doce de mayo. También como muestra de apoyo al cese de actividades académicas en la sede Medellín, pero que continúa en movilizaciones artísticas y pedagógicas.

2. Los edificios que se encuentran bloqueados (Sociología, Aulas de Ingeniería, Aulas de Ciencias Humanas y Odontología), continuaran así hasta el día viernes. Las demás facultades podrán acogerse a los bloqueos o podrán continuar abiertas pero también con la obligación de reunirse para dar un informe y, de igual manera, hacer pedagogía acerca de lo que se plantea instaurar con la reforma que propuso el CSU.

3. Este mismo viernes se realizará una movilización por la universidad con el fin de tomarse el Uriel Gutiérrez.

Procediendo de esta manera se pensaba que se tumbaría la propuesta del CSU de dar plazo de tiempo consultivo hasta el dos de octubre, quedando tentativamente la fecha del doce de junio para la aprobación de la reforma. Pese a todo, ayer, 11 de mayo, el Vicerector y los Decanos de la sede Bogotá emitieron un comunicado afirmando que:

“Se amplió en tres (3) meses, por parte del Consejo Superior Universitario, el término para realizar el segundo debate sobre el proyecto del nuevo Estatuto Estudiantil en sus Disposiciones de Bienestar y Convivencia, acogiendo así la solicitud del representante estudiantil ante el CSU en la sesión del 9 de mayo de 2017.”

El día de ayer también se reunieron algunas facultades para discutir cuál sería la manera de proceder para discutirlas el día de hoy en la Asamblea de sede que se llevará a cabo en el Auditorio León de Greiff a las 9 a.m., después de la cual se realizará una movilización hacia el edificio Uriel Gutiérrez.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Foto tomada de: goo.gl/oj4UnH

Vuelven las marchas estudiantiles

Hacia las 2 p.m. de hoy, 5 de mayo, un grupo de estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) se movilizó por el carril al sur de la carrera séptima desde la sede de la calle 72, pasando por la sede de El Nogal y luego hacia la sede del Parque Nacional.

Hacia las 2 p.m. de hoy, 5 de mayo, un grupo de estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) se movilizó por el carril sur de la carrera séptima desde la sede de la calle 72, pasando por la sede de El Nogal y luego hacia la sede del Parque Nacional. La marcha se convocó desde las 8 a.m. en la sede de la calle 72 en la Plaza Dario Betancourt Echeverry.

La movilización se realizó con el motivo principal de protestar por una serie de reformas que el Gobierno Nacional de Colombia busca impartirle a las licenciaturas. Como lo escribió el rector de la UPN, Adolfo León Atehortúa, en su columna para El Espectador: “En virtud del artículo 222 de la Ley 1753 de 2015, por la cual se expidió el Plan Nacional de Desarrollo, los programas de licenciatura, construidos para la formación de maestras y maestros en todo el país, fueron obligados a tramitar y obtener su acreditación de alta calidad antes del 9 de junio de 2017”. En esta columna también se crítica el escaso plazo que se dio para acoger a las licenciaturas bajo esta Ley, entre otras cosas porque hay universidades (entre las que se encuentran la UPN, la Universidad Distrital y la Universidad Nacional), que no cuentan con el suficiente presupuesto para implementar todos los cambios que se requieren para la mejoría de los planes de estudio, la Ley dice que de no ser así, la licenciatura será cancelada. Razón por la cual Atehortúa afirma que “en consecuencia, nos encontramos hoy ante la perspectiva de una auténtica “masacre” de licenciaturas”.

Los estudiantes convocaron esta marcha artística a la cual la Asociación Sindical de Profesores Universitarios seleccional Universidad Pedagógica Nacional (ASPU-UPN) invitó a sumarse mediante un comunicado. Esta marcha es el tercer acto después del encuentro “Mingueando por la Peda“, que se llevó a cabo en los días 3 y 4 de mayo. En éste se organizaron cuatro mesas de discusión: autonomía, derechos humanos, financiación y territorio, con el fin de discutir y generar propuestas con respecto a la problemática a la que se enfrenta la UPN. Se espera que para el próximo lunes o martes se publique y difunda el pliego de exigencias junto con las propuestas definidas por la comunidad universitaria.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Imagen propia

Vuelve el Eje Ambiental

Después de la intervención que se ordenó hacer el 27 de agosto de 2016 para reparar las losas de TransMilenio que pasaban por el Eje Ambiental. Hoy, 22 de abril de 2017, se ponen en circulación biarticulados por estas rutas y, especialmente, la apertura de la estación del Museo del Oro.

Después de la intervención que se ordenó hacer el 27 de agosto de 2016 para reparar las losas de TransMilenio que pasaban por el Eje Ambiental. Hoy, 22 de abril de 2017, se ponen en circulación biarticulados por estas rutas y, especialmente, la apertura de la estación del Museo del Oro. Disminuyendo así las extensas y hastiantes filas que se formaban en la estación Universidades y Las Aguas.

Fueron 24.280 m2 de área que fueron intervenidos teniendo como principal meta la regeneración de la intersección de la carrera 4 con calle 13, que se encontraba en deplorables condiciones. De igual manera la calzada vehicular, la captación del río San Francisco y los abrevaderos por donde fluye el agua, también fueron lugares que hicieron parte de esta reparación. Aunque aún el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) no ha subido a su página comunicados de prensa acerca de esta reapertura.

Las rutas se organizarán de la siguiente manera:

IMAGEN TRANSMI

La obra comenzó con fondos de $5.334 millones, según el IDU, pero se le sumaron $2.760 millones para arreglos adicionales del reemplazo de losas, la nivelación y el canal San Francisco. También afirma que ha sido la mayor inversión de los últimos 14 años por estas vías. Sin embargo, la obra aun está al 95% y se planea entregar en su totalidad el 4 de mayo del presente año.

También es importante resaltar que el pasado 17 de abril de 2017 comenzó la “segunda fase de peatonalización de la Carrera Séptima que comprende los tramos entre la Av. Jiménez y la calle 26, y entre la Plaza de Bolívar y la Casa de Nariño”, que se planea entregar para inicios del año 2019 debido a la suspensión que se hizo en mayo del presente año con motivo de la precariedad de los estudios.

Todos los datos se encuentran en la dirección: https://www.idu.gov.co/boletines en la carpeta “Año2016” del mes “08-2016” del comunicado “Inicia cierre total del Eje Ambiental para reparación de calzada vehicular”.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Imagen tomada de: http://mapio.net/o/828686/

Procura no mirarme más…

“En Colombia quien tiene una visión crítica es calificado como un terrorista.”

“El poder no corrompe. El miedo corrompe, tal vez el miedo a perder el poder.” John Steinbeck

El pasado 7 de septiembre el Consejo de Estado destituyó a Alejandro Ordoñez de su cargo debido a los problemas de clientelismo que se presentaron en su reelección, o “fallas en la votación”, para usar el eufemismo de algunos periódicos. La obligación de la Procuraduría General de la Nación consiste en defender la institucionalidad, o como algunos cruzados sostienen, en combatir la corrupción. Sin embargo, son pocos los procuradores que logran pasar a la historia como algo más que un nombre en los cargos públicos, pero Ordoñez se caracterizó por ser un hombre de polémicas incluso antes de asumir el mandato, ya que había liderado una quema de libros que, para él, podrían perturbar las mentes juveniles. Es curioso como aquí se puede decidir por los demás mientras se sostenga como estandarte la verdad en pro de la juventud, entendiendo por juventud, como erróneamente lo suelen hacer, como “el futuro de la nación” al cual hay que preservar del mal. Es claro que ésta “verdad” no es más que una opinión que, aunque respetable, no debería llevarse a los extremos. Craso error que cometió el ex-procurador durante su mandato que comenzó en 2009.

Si nos concentramos en las cifras de los destituidos (más de 1.500 alcaldes y 82 gobernadores, para los 1.123 municipios y 32 departamentos que hay en el país), se podría estar inclinado a pensar que fue efectivo en su lucha contra la corrupción, pero esto no para allí puesto que durante su cargo se pronunció frente a diversos temas y siempre desde su extremismo conservador. Lo cual conlleva a preguntarse qué tan cristalinas fueron las destituciones efectuadas, tomando en cuenta que siempre arguyó una postura fundamentalista.

Ordoñez siente que el mundo celestial le confirió ser su representante y, en esta medida, siente que puede imponerse frente a las minorías que, según él, abusan de su condición para victimizarse y obtener el poder (cualquier parecido con EEUU es pura coincidencia). El problema es que por embarcarse en la cruzada política, que parece haber tenido miras a la presidencia desde un principio, Ordoñez se dedicó a trocar favores burocráticos de los cuales terminó siendo víctima.

Insisto en que el problema no es su afinidad político-religiosa, sino el hecho de que aprovechara su cargo público para impedir que se ejercieran derechos tan fundamentales como los humanos. Como en la reciente problemática de las supuestas cartillas cuando, más allá del debate moral que aquí no atañe, lo que dio a entender es que cuando se habla de inclusión y respeto de las diferencias, lo califica como una promoción de la dictadura de las minorías. Entonces ésta univocidad moral, que es base de todo fundamentalismo, entiende el respeto como la abolición de la diferencia, lo cual es herir al otro, negarlo entre la multitud. Asimismo, Ordoñez comenzó a ser la voz de la oposición frente a las iniciativas gubernamentales, su trato burdo hacia los demás comenzó a ser característico, siendo una perla cuando afirmó que el gobierno quería meterles a los colombianos la norma de la paz con “vaselina” o calificando a las FARC de homosexuales (como si esto pudiese ser considerado como un insulto).

Ordoñez también se vio involucrado en casos como el de Miguel Ángel Beltrán, en el cual participó cuando el 3 de septiembre de 2013 lo destituyó de su cargo de profesor al basarse en las mismas mágicas evidencias del computador de Raúl Reyes, calificándolo como “Jaime Cienfuegos”. Acusación por la que había sido secuestrado en México en 2009 en una imitación moderna del Plan Cóndor. Ordoñez no se contentó con esto, puesto que el 24 de julio de 2014 confirmó ésta destitución y le prohibió ejercer un cargo público por trece años. Es triste resaltar que la gestión administrativa de la Universidad Nacional de Colombia no le brindó apoyo sino que creyó plenamente en la aseveración de la Procuraduría al tratarlo como un terrorista. En Colombia quien tiene una visión crítica es calificado como un terrorista, ésta es la evidencia del temor latente que siente el poder dominante frente a la amenaza de un cambio. Para alegría del estudiantado, quien siempre mostró su apoyo (incluso llegaron a ponerle su nombre a un salón), la Corte Suprema de Justicia ordenó recientemente la inmediata libertad del profesor de sociología.

Sin embargo, Ordoñez no fue destituido por nada de lo anterior sino por la corruptela en su reelección. La demanda final consistió en que el Procurador sostuvo en los cargos de libre nombramiento a familiares de magistrados de la Corte Suprema (violando así el artículo 126 de la Constitución) y, aprovechando esta situación, bregó por ser postulado como único en la terna para mantener el cargo. Como es típico en el uribismo, e incluso en otros sectores de la política, en vez de asumir el dictamen, aprovechó para declararse “perseguido político” y hacerse pasar por víctima de los acuerdos de la Habana. Pero se le recuerda que la demanda se estableció en enero de 2013 cuando la negociación apenas estaba en boga.

Ya hay candidatos sobre la mesa para ocupar el cargo libre, el Consejo de Estado propuso a Fernando Carrillo (ministro de Justicia del gobierno de César Gaviria que tuvo también relación con Santos en su primer mandato en el Ministerio del Interior) y por la Corte Suprema de Justicia está Jorge Fernando Perdomo (por el cual Gaviria insistió en que se le incluyera en la terna fiscal). Aún falta que el Presidente Santos juegue su pieza, sabiendo que lo que ahora necesita es un aliado del proceso de paz, pero se ve arrinconado porque el Partido Conservador no tiene tajada en esta repartición de poderes, por esto resuena el nombre de Eduardo Pizano. Sin embargo, el senador Armando Benedetti asegura que la elección no se verá trocada por ésta razón.

Aún queda por cuestionarse acerca de la campaña política de Ordoñez con miras a la presidencia, quien puede ser una carta a la que le apueste el senador Álvaro Uribe si no se decide por el senador Iván Duque o por Carlos Holmes Trujillo, o si el Partido Conservador no se arriesga con Martha Lucía Ramírez, pero por lo pronto su alternativa es una candidatura por firmas, por lo que es probable que llegue a primera vuelta. No obstante una mayoría lo repele y no todos los que lo apoyan lo hacen con fervor, así que su posibilidad aún se mantiene en el inframundo, esperemos que el Can Cerbero resista cualquier artimaña extremista.

Por: @migueltavera

Imagen tomada de: http://goo.gl/f8eIQ0

Desenterrar y hablar: de cara a los rastros de la vida

“La guerra no le es ajena a nadie, por el contrario, ésta es capaz de llegar hasta los límites de la humanidad, hasta la alienación […] Y puede que el arte sea un medio capaz de sufragar un pequeño foco del dolor, si acaso éste se pudiese medir.”

Desenterrar y hablar una etnografía estética de la guerra en Colombia

“Para la mayoría de los hombres la guerra es el fin de la soledad. Para mi es la soledad infinita”. Albert Camus

Un sentimiento confuso y expectante me invade cuando me cruzo con el mural que está en la sala principal de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional, sede Bogotá. Un blanco que resalta sobre las baldosas oscuras y los recuadros colgados que parecen moverse conmigo, como un espejismo, como abogando por la fascinación de Borges. Cuando me detengo, las imágenes me devuelven un “escojido… gracias por los favores recibidos”. Pareciera ser que la ortografía se conserva a propósito, pero me intriga conocer el porqué. Al observar detenidamente los hologramas puedo observar imágenes de tumbas, algunas vacías, otras con flores, pero el agradecimiento se repite en casi todas. A un costado del mural se lee “Réquiem NN”, ésta palabra evoca en mí el sonido del órgano en las iglesias católicas a la hora de velar a los difuntos, lo extraño es que algunas tumbas tienen un nombre escrito, entonces, ¿por qué NN? Al salir, la noche advierte su llegada con el fuerte soplido del viento. Faltan tres días para su inauguración. Tres días para descrifrar a la muerte. Tres días…

Ése mismo viento transgresor de cuerpos es el que me recuerda que finalmente ha llegado el día, entonces me encamino hacia la Hemeroteca Nacional Universitaria Carlos Lleras Restrepo, donde comienzan a llegar carros de todos los modelos, principalmente camionetas negras o grises con vidrios blindados y algunas motos oscuras. El busto del expresidente saluda a los visitantes desde las escaleras que dan a la entrada. Eso sí, casi todos los presentes portan una elegancia característica de las inauguraciones: los hombres en traje y las mujeres, en su mayoría, en vestido. Yo me inclino a mirar los agujereados jeans por donde sobresalen mis rodillas y comienzo a pensar que no fue el mejor día para usarlos.

Desde la entrada se observan más murales blancos en los que reposan letras y recuadros de pinturas. En uno de estos muros se lee: La guerra que no hemos visto. En su descripción explica que los cuadros son la recopilación de algunos de los trabajos realizados en un taller con excombatientes en su proceso de reinserción social, razón por la cual los dibujos, desde una perspectiva estética, se componen de trazos sencillos. Lo que trasciende de éstas imágenes es su capacidad de comunicar algo que se lleva en el dolor de la memoria.

Cada una de las pinturas está acompañada por una corta descripción de lo retratado en el lienzo. Una de las más impactantes dice así: “Los cuatro muchachos no habían pedido permiso, ni nada, para poder entrar, pues allá tocaba era pedir permiso. Los cogieron y los tuvieron tres días amarrados. El deseo de ellos era graduarse, seguir adelante, acabar los estudios pa’ ayudarle a la familia. La guerrilla se enojó y de una vez los iban matando, y los mataron a todos cuatro. Yo, como soy tan de blandito corazón, yo lloré, pero como allá no puede dejar que miren que uno está llorando, que es una sanción durísima…”. Hacen un llamado general. La inauguración está a punto de comenzar.

          ─ “Buenas noches a todos. Mi nombre es Ingrid Liliana Torres, curadora de la presente exposición “Desenterrar y hablar: una etnografía estética de la guerra en Colombia”. Ésta surge de la iniciativa de Yolanda Sierra, docente del grupo de Arte y Cultura de la Universidad Externado, y gira en torno a la temática de la reparación simbólica y el papel del arte en el posconflicto; para ello toma tres proyectos de Juan Manuel Echavarría y Fernando Grisález: La guerra que no hemos visto, Réquiem NN y Silencios. Le concedo la palabra a Yolanda.

          ─ La guerra causa daños colosales en la sociedad y éste proyecto nos recuerda quiénes son los verdaderamente afectados. Gracias al arte, como mecanismo estético capaz de transformar la realidad, podemos trabajar por la superación de los arquetipos latentes que se intensifican en el conflicto armado. Juan Carlos Henao, rector del Externado, no pudo venir el día de hoy pero escribió una carta para éste evento, en la cual resalta los problemas actuales de la erradicación de las artes bajo la excusa de su inutilidad frente al mercado, ignorando que el vigor y el fin de la guerra precisan de los sentidos, a partir de la estética, para superar un conflicto. Recalca que en éste proyecto se evidencia la solidaridad con las víctimas, siendo también un llamado de auxilio a las escuelas rurales. Pero, ahora que hablen los personajes principales, ¿Fernando?

          ─ Gracias Yolanda. Creo que “Desenterrar y hablar” es una experiencia que nos permite enfrentarnos con nosotros mismos, es una vivencia conmovedora y es lo que me ha impulsado a llevarle el ritmo a Juan Manuel, porque en realidad ha sido una labor extenuante y de bastante dedicación, ¿cierto?

          ─ Verdaderamente. Por ejemplo, el proyecto que ven a mis espaldas se llama “Silencios”. Comenzó cuando el 11 de marzo de 2010 fuimos invitados al viejo Mampuján –en los Montes de María–, la comunidad rememoraba los 10 años de su destierro por el grupo paramilitar Héroes de los Montes de María. En el recorrido observé una escuela abandonada, entramos y en éste tablero estaban escritas las vocales, excepto la “o”, desde ahí nos decidimos a buscar los vestigios de la vida, porque entre las víctimas de la guerra, la educación continúa siendo una de las principales afectadas. Por esta razón también es que en 2007 iniciamos talleres con los excombatientes, les permitíamos pintar lo que quisieran y, cuando merecimos su confianza, les dije: “enséñenos qué es la guerra. Yo vivo en Bogotá, en una burbuja. Pinten lo que deseen”. Y así fue, nos hablaron con pinceladas.

La sala se sumerge entre aplausos y los asistentes comienzan a disgregarse. Yo me atrevo a hablarle a Fernando, quien me comenta acerca de lo que fue encaminarse a perseguir los rastros de la vida: “cuando viajamos a Montes de María había terrenos a los que no se podía llegar en carro, por lo que había que caminar largas horas guiados por uno que otro campesino. Una vez me sorprendió cuando uno de ellos señaló unos escombros y dijo: ‘allá nací yo, y ésa era la escuela del pueblo’”.

Levanto la mirada y me impacta la imagen de un hombre solitario con carteles eróticos de mujeres que cubren el tablero, le comento a Fernando y me dice: “sí, estos salones se convirtieron en hogares, o más bien en refugios con cortinas y hamacas, otros en potreros, incluso hay algunos en los que no reina más que el mutismo en el que se sumieron tras la guerra. Mejor dicho, su destino fue el olvido de la educación”. Entonces pienso que quizá la guerra ha triunfado en muchos territorios porque donde debería estar fundándose el futuro, no queda más que el miedo y las ruinas. “Sólo una sigue funcionando en Palo Alto, Sucre, esto delata el descenso poblacional que trajo la guerra al campo”, finaliza Fernando. Me despido de él recordándole nuestra cita para dentro de unas semanas.

Me acerco a un televisor en el que se observa a un burro dando vueltas por un corral (antigua escuela), se mueve impacientemente de un lado a otro, como aguardando un milagro, y sin saber qué hacer consigo mismo. Está allí, de pie, simplemente mirando una pared. Después pareciera advertir mí presencia al mirar a la cámara, es como si me preguntara qué ha pasado allí. De repente la pantalla se oscurece, una frase me saluda y siento escuchar la voz de un campesino: “parece que el burro traía a un niño a la escuela, y ahora el burro vuelve por ese niño que ya no está”. El vacío es inmediato. Me doy la vuelta y siento en mis ojos el dolor que se derrite.

Ya han pasado los días y el calendario me recuerda que al mediodía es la cita. En medio del bullicio citadino vienen a mí los versos del poeta cuando suplicaba, “[…] Llevadme, por piedad, a donde el vértigo con la razón me arranque la memoria. ¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!” Pienso que tal vez éste sea el temor de las víctimas: el miedo al vacío, a la soledad de la memoria. Y puede que el arte sea un medio capaz de sufragar un pequeño foco del dolor, si acaso éste se pudiese medir.

Al llegar, hablamos acerca de “Réquiem NN”, proyecto que nace en 2006 y termina en 2010. Acerca de éste me comenta que las personas que viven en Puerto Berrio, Antioquia, fundaron una tradición peculiar: acoger los cadáveres que el río Magdalena trae. Estos cuerpos, o restos de ellos, son recogidos por los habitantes que les conceden un lugar en la cripta, rezan por ellos, les llevan flores, los bautizan e, incluso, hay quienes les conceden su apellido, a pesar de nunca haberlos conocido. “Aquí nosotros rescatamos a los NN, creemos en sus almas, y nos hacen milagros; además, los adoptamos como si fueran nuestros”, me cuenta Fernando lo que le decía la comunidad. Esto representa una verdadera resistencia contra la guerra, no permiten que estos cuerpos se pierdan en la mar, no les niegan un más allá, desde su concepción religiosa, y cuando menos dignifican a los muertos en una ceremonia de duelo. Les dan una historia, un pasado. Este acto de valentía busca hacerle justicia a los muertos, esgrimiendo que cualquiera de ellos podría ser uno de sus desaparecidos. Los hologramas representan un contraste entre el antes y el después de las tumbas.

“Cuando expusimos el proyecto allá, todo el pueblo se reunió en la plaza principal, exceptuando al cura y al alcalde”, recuerda Fernando. También se lamenta por no haber vuelto al pueblo y teme que ésta tradición la hayan acabado los problemas eclesiásticos y políticos, pero sentencia diciendo que “eventualmente tendrá que acabarse porque esperamos que en ésta época que se prepara para el posconflicto, el río ya no sea un lugar para los muertos”.

Entonces nos sentamos con Ingrid y Fernando para seguir hablando acerca de los proyectos. Les comento que me causa curiosidad cómo un excombatiente es capaz de retratar ese pasado tan doloroso. “Todo es un proceso –contesta Ingrid–. Cuando comenzó en 2007, bajo el Programa de Reintegración, se dictaron cuatro talleres de pintura en dos años, en cada uno recibíamos diferentes desmovilizados: exmilitantes de las FARC, exparamilitares bajo la ley de Justicia y Paz, como también miembros del ejército heridos en combate. Enfrentarse a ésta mezcla de experiencias es impactante, era necesario que primero construyéramos confianza”.

La guerra no le es ajena a nadie, por el contrario, ésta es capaz de llegar hasta los límites de la humanidad, hasta la alienación. Una de las experiencias que recuerdan es que, al principio, ninguno de los excombatientes se sentaba de espaldas a la ventana, porque en la guerra esto era ser un blanco fácil. “Pero fue bello presenciar que, a medida que pasaban las sesiones, ellos eran capaces de transgredir esta barrera y sentarse contra la ventana. Esto me conmovió porque precisamente representa una verdadera reparación en su vida”, dice Fernando.

Ingrid y Fernando son egresados de pregrado y maestría en Artes plásticas de la U. Nacional, ellos me comentaron su opinión con respecto a la actual problemática de la infraestructura y el cierre de admisiones a la carrera de Artes plásticas. “Antes, la universidad era el espacio donde la indiferencia del país no conseguía permear, pero ahora pareciera ser que por fin lo logró y eso, eso es lo verdaderamente preocupante”, afirma Ingrid.

En el campo es necesario hacerse una pregunta, sin ánimos de justificar ningún acto, ¿qué otra oportunidad hay donde la educación ha sido erradicada? Juan Manuel Echevarría, aunque no estaba presente, respondería diciendo que el problema es que los excombatientes “primero tuvieron en la mano un arma, antes que una crayola”. Pero en la ciudad no hay excusa. No estamos lejos de entrar en contacto con esos silencios educativos.

Al despedirme de ellos, pienso en las víctimas que, como el Quijote, se enfrentan a una locura en medio de la soledad más desgarradora. Luego de observar todas éstas exposiciones me detengo ante la entrada de la calle 26, donde alguna vez estuvo escrita una frase: “podrán cortar las flores pero nunca detendrán la primavera”. Entonces, ante esta experiencia, resulta necesario ser el cuervo incisivo y decir: nunca más. Nunca más a algo como la guerra (aunque, tristemente, la vida nos demuestre que la necesita).

Me siento a esperar el bus, el ruido de los carros interrumpe mis pensamientos, pero ni el rugir citadino es capaz de hacerme vacilar al pensar que, en realidad, “lo bonito es estar vivo”, como estaba escrito borrosamente en uno de los tableros. Vivir, no existir, es el acto más revolucionario en nuestra sociedad, pero pareciera que la memoria es tan sólo otro eufemismo en lo tocante a la guerra. La gran apuesta de ésta exposición es sentir a la par de la reflexión, es desenterrar el monumento a la amnesia que se ha erigido con respecto al conflicto vivido por tantas décadas, es exponer la realidad a quienes vivimos en una Bogotá que, en varias ocasiones, no pareciera estar en Colombia.

Las ruedas del tiempo siguen girando, el otoño casi eterno continúa consumiendo las paredes de las escuelas y, pese a todo, las tizas, los lápices, las letras borrosas, y los tableros desgastados, no ceden a la muerte, siguen ahí, en pie… esperándonos.

Por: @migueltavera