Una rendición de cuentas amañada

Es verdaderamente preocupante que en la Universidad Nacional de Colombia Sede Palmira se presenten intervenciones con esta metodología donde las directivas se aíslan para impedir dar la cara a estudiantes, docentes y trabajadores, construyendo métodos antidemocráticos de comunicación

Es indudable que toda institución respetable debe velar en la realización de un manejo adecuado de los recursos monetarios -más aún la universidad pública-, asimismo, los diferentes sectores que la componen deben aportar soluciones para construir conjuntamente canales de comunicación directa que permitan intercambiar gestiones, procesos y resultados de forma óptima a cada componente de la organización. Sin embargo, en la Sede Palmira en los últimos semestres se han presentado situaciones que evidencian una lógica de comunicación anormal, sin participación presencial ni réplica ni debate alguno.

Un claro ejemplo se reflejó en la Rendición de cuentas 2016, realizada el 9 de junio del 2017, en el cual se precisa que la dirección de Sede no aporta evidencias que sustenten la construcción articulada de canales comunicativos formales hacia la comunidad universitaria. Puntualmente, la vicerrectoría decidió transmitir por streaming la Rendición de cuentas opacando la participación dinámica de los estamentos de la sede. Además, se realizó dos semanas después de concluir el calendario académico donde la presencia estudiantil en la sede es por poco nula.

Sectores estudiantiles consideran este hecho como un irrespeto a la comunidad universitaria y junto con los trabajadores plantean que actos así obedecen a lo que ellos llaman una administración clientelista. Incluso algunos estudiantes la denominaron como una “rendición de cuentas perfecta”.

Durante la presentación, Jesús Valencia, vicerrector de la Sede Palmira señaló cuatro ejes temáticos que engloban el Plan de Desarrollo (2016-2018):

1. Integración de las funciones misionales: un camino hacia la excelencia.

2. Infraestructura física y patrimonio: apoyo indispensable para la academia.

3. La gestión al servicio de la academia: un hábito.

4. La Universidad Nacional de Colombia de cara al pos-acuerdo: un reto social.

Sin embargo, existen varios puntos en la Rendición de cuentas que no fueron mencionados y otros que demandan precisión e intranquilizan a estudiantes, profesores y trabajadores de la Sede:

1.Ingresos a nivel nacional y desfinanciación estatal

2. Recorte presupuestal para docentes ocasionales

3. Presupuesto de investigación y adecuación de laboratorios

4. Facultades que deben responsabilizarse de los gastos de Sede

5. Bienestar laboral de trabajadores y docentes.

6.Creación de la Facultad de Ciencias Básicas

7.Poca inversión en infraestructura

8.Contratación de profesores ocasionales desde la segunda semana del cronograma académico.

Además, Bienestar Universitario carece de presupuesto que garantice la participación numerosa en los diferentes módulos culturales y deportivos, así como la cobertura de alimentación. Gracias a la presión ejercida por los estudiantes, para el semestre 2016-1, Bienestar Universitario contrató instructores sólo para los últimos dos meses del semestre ya que alegaban la insuficiencia de recursos para gestionar sus actividades al inicio del calendario académico.

No obstante, durante la Rendición de cuentas vía web en ningún momento el vicerrector hizo alusión a carencias en el presupuesto, manifestando inclusive que para la operatividad de la Sede es suficiente y resalta que no existen inconvenientes con la ejecución del mismo.

Es verdaderamente preocupante que en la Universidad Nacional de Colombia Sede Palmira se presenten intervenciones con esta metodología donde las directivas se aíslan para impedir dar la cara a estudiantes, docentes y trabajadores, construyendo métodos antidemocráticos de comunicación que generan rechazo y  plantean un panorama desolador y desconcertante, exactamente oscuro, sobre el manejo que el vicerrector Jesús Valencia realiza en su gestión junto con decanatura.

Cabe destacar que en otras sedes también se ha venido implementando este tipo de rendiciones de cuentas. Situaciones que deberían generar un principio de desconfianza sistemática en la comunidad universitaria acerca de la legitimidad en la gestión presupuestal de la UNAL.

Actos como este demuestran que el uso de los mass media también pueden aplicarse para esquivar situaciones incómodas de réplica y acotaciones presenciales relativas a un tema importante creando fachadas ilusorias de representatividad. Incluso, como se observó en la sede Palmira, se usa como herramienta para obstaculizar la presencia molesta de personas críticas directamente afectadas con pleno conocimiento sobre el tema. Donde es claro que para el nivel central de la Sede no es agradable afrontar las problemáticas libremente con la comunidad universitaria porque su agenda y ética organizacional apunta a otras direcciones.

¿Hasta qué punto la comunidad universitaria ha permitido que se generen estas situaciones?

Algunos profesores plantean que la comunidad universitaria (estudiantes, docentes y trabajadores) esta adormilada, atolondrada sin capacidad de pensar y actuar críticamente lo que conlleva a que las directivas tomen decisiones sin criterios éticos como institución atropellando el espíritu de la Universidad Nacional y desdibujando la unidad, la misión y visión, incluso la naturaleza de la academia más importante del país.

PD: La forma en que nos comunicamos con otros y con nosotros mismos, determina la calidad de nuestras vidas. –Anthony Robbins.

Por: Miguel Ángel Acosta Chinchilla, estudiante de Ingeniería Agronómica, Sede Palmira.

Editorial: La UN frente a los estigmas

La Universidad Nacional de Colombia se ha ido alejando de los estigmas, los cuales se contraponen a la paz y al término de todas las formas de violencia política al mantenimiento de un Estado y una sociedad bautizada bajo el nombre del miedo.

La Universidad Nacional de Colombia ha jugado un papel importante en el desarrollo científico y cultural de Colombia a lo largo de sus casi ciento cincuenta años de historia, se ha posicionado como la mejor universidad del país y ha contribuido de forma sustancial a la búsqueda de la solución política al conflicto armado interno y a las transformaciones democráticas en Colombia. A pesar de esto, los medios de comunicación colombianos, acompañados de instituciones públicas y distintos círculos de poder se han empeñado en crear un estigma sobre la Universidad Nacional, y las demás universidades públicas, relacionándola con el terrorismo y otros de los males nacionales.
Son varias las consecuencias de este fenómeno. En primer lugar, el hecho que los medios de comunicación relacionen la universidad con actos terroristas desdibuja el papel que ha jugado la universidad como un agente de paz en distintos escenarios, como fue en el desarrollo de los diálogos entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP que concluyó más de cincuenta y dos años de confrontación armada con este grupo guerrillero por medio del Acuerdo de Paz. Así mismo, la consolidación de las promesas aplazadas de la Constitución de 1991 de paz, democracia y modernidad, ampliando paulatinamente el abanico de libertades y derechos de los colombianos.
En segundo lugar, este tipo de asociaciones discursivas, en los cuales se suele sostener que los miembros de la comunidad universitaria son radicales anclados en el pasado, desconoce la libertad de pensamiento que existe en el seno de la universidad, resultado de la libertad de cátedra y la diversidad de opiniones políticas, sociales, culturales, religiosas y demás que conviven a diario en cada uno de los campus de la universidad que recorren la geografía nacional. Dejando con efecto inocuo los aportes que hace la universidad en cada una de las áreas del conocimiento, encaminadas al desarrollo del país y la solución de los problemas que lo aquejan, olvidando que la universidad, como el país, es diversa, y que tales generalizaciones no tienen cabida.
En tercer lugar, relacionar los miembros de la comunidad universitaria, prima facie, con grupos al margen de la ley, viola los derechos de cada uno de los miembros de la comunidad universitaria, como ocurrió con los últimos involucrados en procesos judiciales, supeditando los derechos propios del Estado Social de Derecho, en un oscuro y opaco Estado de Opinión. Así, garantías básicas como la presunción de inocencia se convierten en la presunción de culpabilidad; la vida privada se hace de pleno conocimiento a la opinión pública, afectando sus relaciones personales; los funcionarios judiciales se hacen una idea de la responsabilidad penal de los investigados, violentando la imparcialidad judicial.
En cuarto lugar, la labor que han adelantado los medios de comunicación durante los últimos años, con respecto a la Universidad Nacional, pero también en relación con distintos hechos relacionados con la administración de justicia penal han desdibujado el papel de los medios en la construcción de la opinión pública. No solo se han encargado de informar con respecto a lo que pasa, como han sido los casos de otros miembros de la comunidad, como Miguel Ángel Beltrán, o Mateo Gutiérrez, sino que además han dotado la información que transmiten con un contenido parcializado y pobremente valorado. Creando así la forma en la que las personas deben considerar los hechos, y dictando la moral y el comportamiento adecuado frente a cada evento, en los cuales se ha presentado la Universidad Nacional de una forma distorsionada.
Por último, y como respuesta a este fenómeno, la comunidad universitaria y la sociedad colombiana en su conjunto deben exigirle a los medios de comunicación de más amplia difusión responsabilidad en su labor, vital en una democracia y en un Estado Social de Derecho. La Universidad Nacional de Colombia se ha ido alejando de los estigmas, los cuales se contraponen a la paz y al término de todas las formas de violencia política al mantenimiento de un Estado y una sociedad bautizada bajo el nombre del miedo.

Arte para no reformarte

Como producto de los diversos debates que se han llevado a cabo en los últimos días en la Universidad Nacional de Colombia (…) se propuso una “toma cultural y artística” de la ‘Nacho’, con el fin de abrir nuevos espacios de diálogo.

Como producto de los diversos debates que se han llevado a cabo en los últimos días en la Universidad Nacional de Colombia, y en vista de que parte del estudiantado no está de acuerdo con la manifestación mediante los bloqueos a los edificios, arguyendo que las vías de hecho sin propuestas no pasan de ser parte de la coyuntura, se propuso una “toma cultural y artística” de la ‘Nacho’, con el fin de abrir nuevos espacios de diálogo para que el cuerpo estudiantil pueda comenzar a tejer un horizonte propositivo y pedagógico con respecto a la actual situación de la reforma al Estatuto Estudiantil de Bienestar y Convivencia, Acuerdo 044 del 2009.

El día de hoy, 18 de mayo, se propuso desde las 9 a.m. una jornada de pintas, y hacia las 2 p.m. una jornada informativa que busca discutir y recoger una mayor cantidad de opiniones por parte de los estudiantes, profesores y trabajadores con respecto a la actual reforma, además de la implementación de pequeñas actividades pedagógicas que permitan la comunicación entre los miembros de la comunidad universitaria con miras a la formulación de una propuesta metodológica y analítica, clara y concisa, por parte de la misma comunidad. Las actividades tendrán como lugar el edificio Rogelio Salmona – Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas.

Por otro lado, debido a la reunión con la Decanatura de la Facultad de Ciencias Humanas que se realizó el día de hoy a las 9 a.m. se acordó que el día de mañana, 19 de mayo, no habrá bloqueos y la jornada cultural se moverá para el día lunes 22 de mayo. Para este día se propusieron una serie de actividades lúdicas, artísticas y culturales para que la comunidad universitaria tenga la posibilidad de descansar de una agotadora semana y también pueda disfrutar de la muestras artísticas de algunos de los grupos de danza, teatro, música y circo que estarán acompañando el evento. Lo anterior no sólo con el fin de promover la manifestación artística y de esparcimiento, sino también con la intención de generar otros espacios de debate y dar a entender al estudiantado la importancia de la financiación de Bienestar a los grupos artísticos de la Universidad. Este evento tendrá como escenario principal la Plaza ‘Ché’ a partir de la 9 a.m.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Juntos sí, ¿será que unidos?

Esta Asamblea se convocó con el fin de definir una posición de la sede de Bogotá respecto a la propuesta que dio el CSU el 9 de mayo

La Asamblea de la sede de Bogotá se llevó a cabo el 10 de mayo en el Auditorio León de Greiff a las 9 a.m. y finalizando hacia las 2 p.m. Esta Asamblea se convocó con el fin de definir una posición de la sede de Bogotá respecto a la propuesta que dio el CSU el 9 de mayo, y la manera de proceder por parte del cuerpo estudiantil.

Al inicio de la Asamblea Andrés Salazar, representante de los estudiantes ante el CSU y miembro de Viva la UN, relató que los demás miembros del CSU ya sabían de los bloqueos y del pronunciamiento estudiantil, por lo cual se propuso que en la reforma al Estatuto Estudiantil de Bienestar y Convivencia, Acuerdo 044 del 2009, hubiese participación por parte del cuerpo de los estudiantes, propuesta que recoge el sentir de la gran mayoría de los estudiantes. La petición fue denegada, así que Salazar se decidió por formular una contrapropuesta: extender el plazo de aprobación consultiva hasta el dos de octubre del presente año para discutir y participar en la reforma. El CSU estuvo de acuerdo con la condición de que se levantaran los bloqueos y se regresara a la normalidad académica. Salazar argumentó que esto se propuso con el motivo de que se pudiese terminar el semestre sin problemas y que, en el tiempo de vacaciones, se estudiara la reforma para formular una propuesta metodológica y que se iniciara el otro semestre con un movimiento político que tendría una mayor acogida que en estos momentos de exámenes finales.

Esta propuesta fue apoyada por otros representantes como Carlos Ariel Bautista, Representante Estudiantil ante el Comité Asesor de Derecho en Pregrado. Sin embargo, varios de los asistentes a la Asamblea se mostraron en desacuerdo con esta propuesta, arguyendo que las posibilidades políticas que se tendrían en octubre serían las mismas que se tienen ahora, por lo cual se debería continuar con los bloqueos para pronunciarse ante la propuesta del CSU. El representante de Odontología, Arnol Jonathan Forero Pérez, fue uno de los que propuso seguir con las movilizaciones y los bloqueos, pero insistiendo en que el servicio de salud que se prestaba en su departamento no se viera afectado. Entre los principales opositores a esta propuesta se encuentran los miembros de Avanza UN y de la Organización Colombiana de Estudiantes (OCE).

En la Asamblea se notó un disenso acentuado con respecto a las vías de hecho que se estaban implementando, presentándose el espacio también para los insultos y apatías entre las organizaciones, diviendo a los estudiantes. Al punto en que Andrés Salazar dijo que “si en la UN sólo se aceptaba una posición, que le avisaran para retirarse”.

Muchos de los presentes expresaron que no es el momento de que el estudiantado se polarice sino es momento de llegar a un consenso. Alrededor de las 2 p.m. se sometió a votación la posición de la sede Bogotá, aunque hubo quienes resaltaron que el Auditorio no estaba completamente lleno.

Luego de una ronda de informes de las distintas facultades y sedes, además de tres rondas de intervenciones, se definió que:

1. La Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, se declara en anormalidad académica hasta el día viernes doce de mayo. También como muestra de apoyo al cese de actividades académicas en la sede Medellín, pero que continúa en movilizaciones artísticas y pedagógicas.

2. Los edificios que se encuentran bloqueados (Sociología, Aulas de Ingeniería, Aulas de Ciencias Humanas y Odontología), continuaran así hasta el día viernes. Las demás facultades podrán acogerse a los bloqueos o podrán continuar abiertas pero también con la obligación de reunirse para dar un informe y, de igual manera, hacer pedagogía acerca de lo que se plantea instaurar con la reforma que propuso el CSU.

3. Este mismo viernes se realizará una movilización por la universidad con el fin de tomarse el Uriel Gutiérrez.

Procediendo de esta manera se pensaba que se tumbaría la propuesta del CSU de dar plazo de tiempo consultivo hasta el dos de octubre, quedando tentativamente la fecha del doce de junio para la aprobación de la reforma. Pese a todo, ayer, 11 de mayo, el Vicerector y los Decanos de la sede Bogotá emitieron un comunicado afirmando que:

“Se amplió en tres (3) meses, por parte del Consejo Superior Universitario, el término para realizar el segundo debate sobre el proyecto del nuevo Estatuto Estudiantil en sus Disposiciones de Bienestar y Convivencia, acogiendo así la solicitud del representante estudiantil ante el CSU en la sesión del 9 de mayo de 2017.”

El día de ayer también se reunieron algunas facultades para discutir cuál sería la manera de proceder para discutirlas el día de hoy en la Asamblea de sede que se llevará a cabo en el Auditorio León de Greiff a las 9 a.m., después de la cual se realizará una movilización hacia el edificio Uriel Gutiérrez.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Foto tomada de: goo.gl/oj4UnH

Vuelven las marchas estudiantiles

Hacia las 2 p.m. de hoy, 5 de mayo, un grupo de estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) se movilizó por el carril al sur de la carrera séptima desde la sede de la calle 72, pasando por la sede de El Nogal y luego hacia la sede del Parque Nacional.

Hacia las 2 p.m. de hoy, 5 de mayo, un grupo de estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) se movilizó por el carril sur de la carrera séptima desde la sede de la calle 72, pasando por la sede de El Nogal y luego hacia la sede del Parque Nacional. La marcha se convocó desde las 8 a.m. en la sede de la calle 72 en la Plaza Dario Betancourt Echeverry.

La movilización se realizó con el motivo principal de protestar por una serie de reformas que el Gobierno Nacional de Colombia busca impartirle a las licenciaturas. Como lo escribió el rector de la UPN, Adolfo León Atehortúa, en su columna para El Espectador: “En virtud del artículo 222 de la Ley 1753 de 2015, por la cual se expidió el Plan Nacional de Desarrollo, los programas de licenciatura, construidos para la formación de maestras y maestros en todo el país, fueron obligados a tramitar y obtener su acreditación de alta calidad antes del 9 de junio de 2017”. En esta columna también se crítica el escaso plazo que se dio para acoger a las licenciaturas bajo esta Ley, entre otras cosas porque hay universidades (entre las que se encuentran la UPN, la Universidad Distrital y la Universidad Nacional), que no cuentan con el suficiente presupuesto para implementar todos los cambios que se requieren para la mejoría de los planes de estudio, la Ley dice que de no ser así, la licenciatura será cancelada. Razón por la cual Atehortúa afirma que “en consecuencia, nos encontramos hoy ante la perspectiva de una auténtica “masacre” de licenciaturas”.

Los estudiantes convocaron esta marcha artística a la cual la Asociación Sindical de Profesores Universitarios seleccional Universidad Pedagógica Nacional (ASPU-UPN) invitó a sumarse mediante un comunicado. Esta marcha es el tercer acto después del encuentro “Mingueando por la Peda“, que se llevó a cabo en los días 3 y 4 de mayo. En éste se organizaron cuatro mesas de discusión: autonomía, derechos humanos, financiación y territorio, con el fin de discutir y generar propuestas con respecto a la problemática a la que se enfrenta la UPN. Se espera que para el próximo lunes o martes se publique y difunda el pliego de exigencias junto con las propuestas definidas por la comunidad universitaria.

Por: Miguel Ángel Tavera Cárdenas @migueltavera

Imagen propia

Máquinas dispensadoras ayudarían a financiar la infraestructura de la Universidad Nacional.

El contrato de arrendamiento, firmado entre la Universidad Nacional y Autosnack S.A.S, contempla el arrendamiento de 18 espacios físicos para instalar máquinas dispensadoras de alimentos. Su valor estimado es de $28’800.000 de pesos destinados a financiar proyectos de infraestructura.

La Dirección Administrativa y Financiera de la Universidad Nacional de Colombia y la empresa Autosnack S.A.S firmaron el pasado 10 de febrero de 2017 el contrato número 005 de 2017. Este contrato tuvo como fin el arrendamiento de 18 espacios físicos en 12 edificios de la universidad para instalar las máquinas dispensadoras de alimentos que hoy se encuentran dentro del campus.

Las ganancias que se perciban con las máquinas dispensadoras se invertirán en el fondo de infraestructura de la universidad”.

La instalación de las máquinas está enmarcada en el proyecto de “Infraestructura física y patrimonio: Apoyo indispensable para la academia”, de la institución y que hacen parte del plan trienal 2016 – 2018 “Ciudad universitaria: un campus de excelencia al servicio de la paz”. Según fuentes vinculadas a Bienestar Universitario «las ganancias que se perciban con las máquinas dispensadoras se invertirán en el fondo de infraestructura de la universidad». El fin de este proyecto, según el contrato 005, es generar condiciones de «confortabilidad, seguras y acordes con las necesidades de los miembros de la comunidad universitaria».

Las 18 máquinas, objeto del contrato, que fueron instaladas en 12 edificios «contaron con el aval y la aceptación de cada una de las facultades en donde se instalaron». El responsable del funcionamiento, mantenimiento y equipamiento de las máquinas es la empresa Autosnack S.A.S., quien debe garantizar el funcionamiento de, por lo menos, 10 de las 18 máquinas, además, las reparaciones se deben hacer en el plazo máximo de 1 día y el reemplazo de las máquinas que no puedan seguir operando se debe hacer en un lapso de 3 días, según las cláusulas segunda y séptima, respectivamente. De igual forma, el contrato contempla que la universidad no será responsable por actos de vandalismo, siniestros, pérdidas o atracos y, por el contrario, será el operador quien se haga responsable.

En lo que respecta al canon de arrendamiento, se determinó que cada una de las máquinas pagará a la universidad el 10% de sus ventas totales, siempre y cuando éstas superen un tope mínimo de un millón quinientos mil pesos ($1’500.000). De cumplirse esa meta, la universidad percibirá un total de $28’800.000 por año, según lo registrado en el contrato.

La polémica:

Estudiantes y trabajadores de las “chazas” (puestos de ventas informales) en la universidad han rechazado la medida de la institución, la cual perciben como parte de un proceso de privatización. Además, acusan a las directivas de querer sacar los puestos de venta informales y no ofrecer alternativas a los estudiantes que se financian trabajando en las mismas. Una fuente anónima vinculada a Bienestar Universitario aseguró que «las máquinas no van a reemplazar a las “chazas” y no tienen pensado sacarlas del campus».

Sin embargo, el proyecto de reforma al estatuto estudiantil, presentado por la universidad y que aún está siendo discutido para su aprobación, prevé en su artículo 24 que «vender, sin autorización, productos o servicios en los bienes o espacios de propiedad o uso (sic) la universidad o en el desarrollo de actividades institucionales»  se considera una conducta “autocompositiva”,  que quiere decir que los estudiantes que incurran en éstas conductas serán llamados a conciliación, antesala de un proceso disciplinario. En otras palabras, se prohibirían las chazas dentro del campus.

Hoy, en algunas de las “chazas” al interior de la universidad se leen letreros como “menos máquinas, más chazas” que defienden estos puestos como parte fundamental de la financiación académica de los estudiantes que trabajan en ellas y que no tienen otras formas de conseguir esos recursos, pues según ellos, Bienestar Universitario no los tiene en cuenta en sus programas de acompañamiento.

Foto cortesía de Victoria Franco.

Por: @leomunnoz