Los ciudadanos por ir de un lugar a otro, están pagando las valorizaciones, impuestos prediales, $2.300 pesos por cada pasaje y galones de gasolina que no se han traducido en avances reales a la planificación e infraestructura vial, la cual, se ha visto truncada por procesos de corrupción e inestabilidad administrativa, tal como ha sucedido en los últimos 10 años con la licitación para el mejoramiento de la red obsoleta de semáforos de la ciudad.

A diferencia de 1946, la división del liberalismo es aún más fragmentada, los partidos de izquierda (más bien tímida) como el Polo Democrático, el Alianza Verde (que sería más una especie de centro) y el progresismo de Gustavo Petro, luchan contra sus egos en busca de una candidatura única (…) Si bien los historiadores no podemos jugar a la futurología, sí puedo decir que, una vez elegido Ospina, la personalidad conciliadora se le termina en 1947 y la represión al liberalismo y a quienes habían tenido alguna prebenda en los gobiernos liberales terminan en ese terrible baño de sangre que significó la Violencia y el conflicto armado de la segunda mitad del siglo XX…

Quisiera empezar este artículo con el final, es decir, cuando apagan las luces y la gente se levanta poco a poco. Alguien detrás de mi esposa y de este humilde servidor dijo lapidariamente: “Películas locas y esta”. Y sí, la película es una completa locura, pero no por ello no relata, no por ello no tiene sentido, todo lo contrario; tiene muchos. Si uno captura las metáforas de manera eficiente, se verá que la película tiene varios mensajes contundentes, pero al mismo tiempo confusos en clave de pesadilla, porque esa es la estructura de la última película de Darren Aronofsky, una completa pesadilla.

¿Cuánto tiempo se le ahorra a los pacientes que esperan en urgencias si no le preguntaran por la historia clínica cada vez una persona distinta?, ¿cuánto tiempo menos sería el dolor y el desespero de las personas que llegan a urgencias si el sistema que utilizan los médicos no se demorara tanto solo guardando datos? Las EPS deben recordar que tratan personas, el problema está en que al igual que la educación, la salud se ha vuelto un negocio