En la obra el autor resalta la perversión humana que reúne pluralidades de conciencias y las intranquilidades existenciales expuestas en otras novelas como El idiota, Crimen y Castigo  y El Jugador, ya que Rusia en aquella época se encontraba bajo el yugo del poder imperial de los zares y la influencia de la religión ortodoxa, que tenían a la sociedad acallada viviendo en la miseria hasta que pocos años después, a sangre y fuego, el ajuste de cuentas se consolidó.

Es verdaderamente preocupante que en la Universidad Nacional de Colombia Sede Palmira se presenten intervenciones con esta metodología donde las directivas se aíslan para impedir dar la cara a estudiantes, docentes y trabajadores, construyendo métodos antidemocráticos de comunicación que generan rechazo y  plantean un panorama desolador y desconcertante, exactamente oscuro sobre el manejo que el vicerrector Jesús Valencia realiza en su gestión junto con la decanatura.