No obstante, a pesar de contar con cifras y casos concretos que reflejan el impacto nocivo de la actividad minera sobre el medio ambiente aún no parece haber una respuesta institucional concreta frente a dicha situación (…) Así, mientras no se determinen los costos de oportunidad de las actividades mineras, con respecto a su impacto sobre los ecosistemas regionales, la emisión de títulos y licencias no dejará de ser un acto irresponsable con respecto a la autosostenibilidad de las comunidades y sus territorios en el largo plazo.