A muchos este este mundial los pondrá a beber como cosacos, dejarán la paja rusa aunque sean comunistas natos, madrugarán cada mañana sin la cara de Putín, en zar de un televisor muchos se van a convertir, oirán a Iván el terrible olvidando al que Uribe puso, y entre faenas y piernas lanzarán piropos de ruso…

Para el mes de agosto ya todos sabremos quién fue el campeón y ya no habrá forma de alterar el resultado, los momentos de efervescencia y calor patrio habrán cesado, cada ciudadano hará su balance y podrá determinar si las fechas de mayor importancia solamente estuvieron en junio y en julio, o si le cupo una que otra cita para marzo y para mayo, cuando le hizo digestión todo lo que vio en las vallas, cuando estuvo muy lejano de la transmisión de las pantallas.