Libido es un bar, salón de eventos, escuela, cine club, discoteca, club nocturno, en fin, un espacio en el que tiene lugar una masiva convergencia cultural y que se reconoce, sobretodo, por la propuesta musical Underground que ofrece y la inevitable respuesta del público: baile inextinguible que continúa más allá de las luces reveladoras del amanecer, esas que exponen sin cuidado los inquietantes ojos que reposan sobre el nombre del bar.