¿Que tan seguros están los bogotanos?

El pasado jueves 10 de mayo el primer Secretario de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá, Daniel Mejía, renunció a su cargo. El funcionario que lideró la intervención al Bronx y la renovación del sistema de video-vigilancia, está en el ojo del huracán por las denuncias del Concejo de Bogotá por omitir la publicación de cifras reales sobre inseguridad en la ciudad en la tasa de hurtos y la decisión de restringir el parrillero hombre en las vías capitalinas. La renuncia se da en una situación compleja para la capital ya que, como lo han manifestado muchos ciudadanos, hay una percepción de inseguridad generalizada en el que las acciones de la Policía y la Alcaldía Mayor de Bogotá no son suficientes para enfrentar el problema.

La inseguridad en Bogotá es producto de varias actividades criminales de microtráfico, extorsión y hurto en espacios públicos y privados de organizaciones criminales en la mayoría de localidades y municipios aledaños a la capital. A este hecho, medidas como intervenir militarmente la “olla” más grande del país, imponer policías en los barrios críticos y reforzar la infraestructura privada y pública en seguridad ha generado el traslado y dispersión constante de la inseguridad a otros espacios de la ciudad, haciendo aún más complicado el dar una pronta solución a los constantes robos y ventas de estupefacientes.

En el caso de los robos, en promedio se interpusieron 165 denuncias diarias, teniendo un aumento del 58,9 % entre enero y noviembre del 2017 en comparación con el mismo período de 2016. Respecto a los celulares, en el 2017 la Policía Nacional reporto 26.702 robos de estos artículos, los cuales al contar con una facilidad de ganancias y de mercado, se han convertido en uno de los objetos más codiciados por los delincuentes. Aún más preocupante resulta que además del hurto a las personas mediante el atraco a mano armada o “cosquilleo”, se haya aumentado el hurto de bicicletas y residencias en más del 50% en localidades como Suba, Chapinero, Santa Fe y Usaquén.

La “recuperación” del Bronx de Mejía (aprobada por Peñalosa) puede que al principio generara resultados positivos en el rescate de menores de edad y en algunas capturas, pero aparte de dejar ir a los grandes capos de los ganchos (bandas o casas dedicadas a la venta de drogas), se produjeron efectos secundarios no deseados. En primer lugar, se terminó de dispersar el fenómeno de la droga a otras localidades y zonas específicas en la ciudad en las que se han creado nuevas estrategias de distribución y control del negocio; en segundo lugar, ha aumentado el mercado del microtráfico y, por último, los líderes de estas mafias siguen en el anonimato, sin algún resultado que esté próximo a su captura.

Reforzar la infraestructura de seguridad en el último año con una inversión cercana a los 70.000 millones de pesos en policía y video-vigilancia puede que en teoría sea una solución efectiva, pero al no tener un sistema integrado de emergencia y seguridad, sumado a la poca precisión en el manejo de información y la nula articulación de estrategias y acciones con el gobierno nacional, las alcaldías municipales y los gobiernos locales, hacen que este fenómeno sea casi imposible de atender.

Lo peor es que mientras se sigue pensando en el nuevo secretario, los delincuentes continúan avanzando en nuevas estrategias delictivas para fortalecer los mercados ilegales a los que pertenecen, en los que muchas veces no tienen obstáculos reales ante las políticas y leyes rígidas que abren más barreras para la contemplación de los delitos y judicialización de los culpables.

El próximo secretario debe comenzar a pensar en un nuevo ciclo para la seguridad bogotana, en el que fluyan ideas efectivas que se acomoden a los constantes cambios de las dinámicas delictivas, que no cometa los errores de pasadas administraciones y busque un trabajo conjunto con las instituciones y las comunidades en la construcción de una mejor ciudad para todos (y todas).

Referencias:
Moreno. Juan David. (1 de enero de 2018). Hurto, el delito que más golpea a los bogotanos. El Espectador. Recuperado de: https://www.elespectador.com/noticias/bogota/hurto-el-delito-que-mas-golpea-los-bogotanos-articulo-731283
Murillo, Óscar. (11 de mayo de 2018). Las dudas que genera la salida del secretario Daniel Mejía. Recuperado de: http://www.eltiempo.com/bogota/dudas-con-la-renuncia-de-daniel-mejia-secretario-de-seguridad-de-bogota-216172

Imagen tomada de: https://bit.ly/2lnS8cK

Sergio Alejandro Gómez Velásquez

Politólogo de la Universidad Nacional de Colombia, me gusta mucho la literatura latinoamericana, los viajesy el ajedrez.

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