En Colombia hay un gobierno corrupto porque la sociedad es corrupta

La falta de moral que hay es tan desmesurada que por eso las cárceles, inundadas de barbarie y miseria, son palacios para narcotraficantes y hoteles para los corruptos. ¿Cómo es posible que un testigo tan importante, como lo es Carlos Areiza en el caso del senador Iván Cepeda y Uribe, amanezca asesinado? ¿Cómo es que todos los testigos que arremeten contra Uribe, misteriosamente, amanecen muertos? Eso sólo pasa en Colombia, mañana todo se olvida, así como los ocho policías muertos que aparecieron en San Pedro de Urabá.

Estamos tan acostumbrados a la corrupción que ocho muertos son normalidad. No es una variable perjudicial, los homicidios en Colombia son habituales. “Este es un hecho muy grave porque el señor Areiza era una figura central en la investigación que comienza ahora contra el senador Uribe; quiero resaltar que no es la primera vez que en una investigación que se lleva contra él aparecen testigos muertos”, aseveró Cepeda en una entrevista para Blu Radio.

Una vez más nuestro Hitler, Uribe, se salió con la suya, y tiene el descaro de venir a decir que voten por Iván Duque ¡qué sinvergüenza! Cuánto descaro, cuánta falta de consideración con los colombianos, con las clases bajas que sufrimos y en quienes repercute toda su corrupción.

Nosotros que tenemos que pagar citas particulares porque si no nos morimos esperando una EPS (y peor aún quienes no tienen con qué pagar una cita particular y padecen de una enfermedad terminal). Nosotros que vivimos a diario la realidad del país, porque aunque yo no viva en el campo y no sienta directamente la muerte, me hiere ver la desigualdad y la injusticia que tiene repercusión en la vida del humilde campesino. A nosotros que nos suben los impuestos y que luchamos para pagar una universidad, cuando la educación debería ser gratuita y para todos.

A nosotros que nos toca caminar en el Parque Berrio, ver la minorista y ver cómo la mendicidad producto de la falta de educación, del desplazamiento, la pobreza, la droga, el hambre y familias fragmentadas, cada vez nos impide andar tranquilos en el centro de Medellín, porque ya la delincuencia no se esconde en las cloacas, se roba y se mata públicamente. Ya aquí es normal.

¿Cómo es posible que un testigo tan importante amanezca muerto y el país siga como si nada? Colombia es el único país en donde nuestro genocida sigue vivo y peor aún, es vanagloriado. Las tasas más altas de homicidios se dieron en su presidencia y él sigue tan campante. Qué rabia, qué dolor, qué injusticia siento, pero sobre todo qué impotencia.

Y bueno, las cárceles y los policías cada vez pierden más credibilidad al igual que los medios de comunicación. ¿Medios de comunicación? ¿Dónde? Si la única arma del periodista era la palabra y el detrimento se dio cuando el periodista pasó a trabajar para el político, ¿periodista? Depende de quién le pague.

Y entonces, Álvaro Uribe Velez, pasará a la historia de Colombia no sólo de forma análoga a Mussolini, Franco, Hioritto o Hitler, incluso, llegará más lejos. Demostrando, factualmente, que la teoría de la reencarnación sí existe, evidenciando, adrede, que no se necesita morir para querer tomar la corporalidad de otro.

Colombia está inundada de corrupción porque la sociedad también lo es, incluso indirectamente. Lo es por el pobre campesino o personas de estratos bajos que sin ser consientes venden su voto por un mercado, porque el hambre y la necesidad le hacen ver a semejante caudillo como un salvador. Lo es por los de la clase media que venden su moral por un puesto en la alcaldía, por los policías, jueces y personal carcelario que se venden por dinero.

Colombia es una sociedad corrupta, todos aportan a que hoy el descarado de Álvaro Uribe Vélez nos quiera gobernar otra vez ¡Cuánto descaro la falta de moral de muchos colombianos!

Vamos a ver ahora qué pasa, ahora que por primera vez la izquierda tiene a los de la derecha extrema muertos del miedo, vamos a ver a quién matan, o si al igual que en 1970 con las elecciones de Rojas Pinilla “se presentan irregularidades”, o vuelve y nos pasa como en 2010 con Mockus y el títere de Uribe, por entonces Santos.

Imagen tomada de: https://bit.ly/2H6M69G

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