¿Que el Gobierno financia demasiado a las universidades públicas?

En las últimas décadas, la política de educación superior en Colombia ha estado orientada bajo recomendaciones de instituciones internacionales. El debate sobre esta política se ha centrado en el papel que debe jugar el Estado a la hora de garantizar el acceso y la permanencia en la educación.

En Colombia, los gobiernos de los últimos 25 años han dado un vuelco a la política educativa. En la segunda mitad del siglo XX el presupuesto público se dirigía en su mayoría a la financiación directa de las universidades públicas. Esto garantizaba el ingreso de estudiantes con matrículas subvencionadas y garantías de permanencia a través de políticas de bienestar (financiación vía oferta).

Desde 1993 se comenzó a revertir esa tendencia. Los gobiernos de turno tomaron la decisión política de congelar los ingresos de las universidades públicas y transformar al ICETEX, que pasó de ser una entidad de fomento de educación en el exterior, a ser una institución similar a un banco de segundo piso, apalancado con recursos públicos y préstamos del Banco Mundial que superaron los $1000 millones de dólares en 15 años [1]. Esta política tiene como fin endeudar estudiantes con instituciones educativas públicas y privadas en Colombia (financiación vía demanda).

Por su parte, el Banco Mundial considera que aún falta mucho en la aplicación de esta política. En el documento del año 2017 Momento decisivo. La educación superior en América Latina y el Caribe, los autores plantean que Colombia es un país de la región en donde “las IES públicas están muy subvencionadas” (p. 27); es decir, demasiado financiadas por parte del Estado.

El documento señala que, “cuando el financiamiento público está restringido a las IES [públicas] de modo que éstas pueden establecer matrículas gratuitas o subvencionadas, las IES privadas compiten en desventaja” (p. 38). Este es un problema significativo para el Banco Mundial, ya que ha realizado préstamos a varios países y sus beneficios del capital invertido se basa en los retornos de los préstamos estudiantiles. Por ejemplo, Colombia (a través del ICETEX) ha realizado numerosos pagos al Banco Mundial en desembolsos e intereses, como con el crédito del año 2008 en donde los intereses representaron cerca del 50% del préstamo total.

La financiación por medio de créditos educativos de entidades privadas tiene limitaciones económicas. El acceso al mercado de créditos no es universal, sino que se restringe a quienes demuestren capacidad de pago a futuro. Los mismos autores afirman que “sólo los estudiantes con una probabilidad elevada de graduarse piden préstamos”, e incluso añaden que eso “explica que los préstamos suelen aumentar la matrícula [acceso] menos que la gratuidad universal” (p. 32). Es así como un derecho fundamental se convierte en negocio, en donde se prefiere el endeudamiento y lucro por encima de la accesibilidad universal.

Esto se profundiza a través de la política de desviar recursos públicos a las universidades privadas propuesta por el Banco Mundial, la cual rompe las limitaciones económicas de los créditos privados para ampliar su cobertura. El acceso a la educación se realiza por medio de créditos focalizados desde el ICETEX para personas de bajos ingresos, que de otro modo no tendrían acceso a endeudamiento. Así, el crédito termina siendo la sentencia de una deuda impagable para miles de familias colombianas, al punto de embargar sus casas.

Como si fuera poco, el documento plantea que uno de los mejores estímulos para los estudiantes son los préstamos sin posibilidad de impago, ya que “dan poderosos incentivos al esfuerzo estudiantil, pues hacen que el estudiante internalice no sólo el costo de su educación, sino también el riesgo de no graduarse”. Además, supone que “programas de ayudas en función de la necesidad y/o el mérito, como Ser Pilo Paga en Colombia […] constituye un paso en esta dirección” (p. 32).

El afán del Gobierno Santos de aprobar, a como dé lugar, Ser Pilo Paga como política de estado, demuestra su interés de ser el país más juicioso en cumplir las recomendaciones del Banco Mundial. Algunas de las implicaciones de aplicar esta política son:

1. Niega la búsqueda de universalidad de la educación superior.
2. Restringe el acceso. Solo pueden ingresar quienes pagan las matrículas con sus propios recursos o quienes se endeudan con el ICETEX u otra institución financiera.
3. Desvía recursos públicos a instituciones privadas. Con esta política, las universidades públicas se caen a pedazos por falta de recursos (déficit calculado superior a $15 billones de pesos), mientras el gobierno en los últimos 9 años ha girado cerca de $14 billones al ICETEX.

El Estado colombiano adopta, como política educativa principal, la directriz de endeudar cientos de miles de estudiantes y familias que, por las mismas debilidades de la economía nacional y la falta de bienestar universitario, terminan desertando de la educación. ¿Y cuál es el resultado? Jóvenes sin ceremonia de grado pero endeudados.

Ahora bien, ¿qué interés representan las recomendaciones de política de los autores citados? Es claro que, si el interés es retornar el capital prestado al Banco Mundial, el camino son los créditos y su garantía de pago. No obstante, si el interés es la educación como motor de formación y transformación económica y social del país, es necesario que sea garantizada como derecho. Para esto se requieren universidades públicas, gratuitas y bien financiadas a las que los colombianos tengan acceso, sin ninguna discriminación de género, raza o estrato social.

En el 2018, tendremos la oportunidad de decidir en Colombia si queremos un gobierno que, al igual que Uribe y Santos, privilegie la educación como un negocio, o nos organizaremos para votar y exigir la educación superior como un derecho.

[1]. Varias referencias de los préstamos aprobados desde el año 2002.
https://portal.icetex.gov.co/Portal/Home/prensa/2017/07/28/icetex-firma-hoy-cr%C3%A9dito-con-el-banco-mundial-por-160-millones-de-d%C3%B3lares-para-beneficiar-a-estudiantes-en-colombia
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1326124
http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/printer-156196.html
https://portal.icetex.gov.co/Portal/Home/prensa/2017/07/28/icetex-firma-hoy-cr%C3%A9dito-con-el-banco-mundial-por-160-millones-de-d%C3%B3lares-para-beneficiar-a-estudiantes-en-colombia
http://www.eluniversal.com.co/educacion/banco-mundial-aprobo-credito-icetex-por-200-millones-de-dolares-15614

Imagen tomada de http://bit.ly/1NQ2RVh

Diego Cortés Valencia

Estudiante de Economía. Universidad Nacional de Colombia. Activista político del Polo Joven, miembro de la Organización Colombiana de Estudiantes y Avanza UN.

Latest posts by Diego Cortés Valencia (see all)

¿Quieres leer un poco más?