Empleo, subempleo, desempleo. Caminos hacia el emprendimiento.

Para quienes hoy gozan de un trabajo estable, sea bien o mal pago, con el reconocimiento de sus prestaciones sociales, no sólo los felicito y los invito a cuidarlo. También les anuncio algo: son una especie en vía de extinción.

El empleo tradicional, como lo conocemos, está desapareciendo de las opciones laborales. Esto ya no es del gusto de los empresarios, quienes hace 30 años sufrían por la escasez de mano de obra calificada, hoy se ahogan en hojas de vida cada vez que se genera una vacante.

Para comprobar esto que digo intente postularse a una vacante en alguno de los portales de empleo más conocidos. Estos le arrojarán varios datos que son de suma importancia para su aspiración laboral. Cuántas veces ha aplicado a una vacante, cuántas veces su perfil se ajusta a lo solicitado, incluso gráficas que demuestran su porcentaje de “compatibilidad” a la vacante y cómo está usted con respecto al mercado. El dato que sorprende es uno de los más importantes: la cantidad de postulantes compitiendo por el cargo. Para una sola vacante se pueden contar con varios de cientos de postulantes. Perfectamente podemos encontrar proporciones de 1:700. Es casi similar al tramo final por fecundar un óvulo.

Me asaltan varias dudas que hoy les comparto: ¿cómo puede una encargada o encargado de selección de personal llegar a una conclusión o decisión medianamente acertada respecto al candidato más idóneo? ¿Tiene tiempo para revisar al menos el 20% de esos “curricula vitae“? Es bastante probable que deba realizar una toma de muestra, seleccionar de manera aleatoria un sector de la población, con una variable matemática y proporcional, y por supuesto, no sobraría que rezara para que que el candidato escogido haya sido el mejor de los cientos que no alcanzó a revisar.

Que poco se enseñó -o se enseña- sobre emprendimiento en este país. Porque no se le inculca al profesional para que se genere su propio empleo y no tenga que estar sentado en su casa esperando el llamado de la oportunidad. También seria bueno que rezara para que le salga algo bueno y pronto. Esto es una de las cosas positivas de vivir en el país del “Sagrado Corazón”: un alto porcentaje de éxito es directamente proporcional a lo católicos que nos sintamos ese día. Pero por si acaso, les informo que los tarotistas y adivinos que se pueden encontrar por todos lados, ya ofrecen el servicio de “ligar y atrapar” el trabajo amado y no dejarlo ir, así usted llegue a tomar tinto antes de revisar el “face” en su computador de dotación. Eso también cabe dentro del país del “Divino Niño”. El emprendimiento se relaciona con un garaje lleno de frascos, etiquetas impresas en casa, largas caminatas de tienda en tienda ofreciendo algún producto casero que nuestras tías han hecho durante 40 años y es “bendito” para quitar las manchas.

Historias de héroes, que con los ahorros de una década de trabajo, un préstamo con altos intereses y un Renault 4, consolidaron algunas de las organizaciones más importantes del país. “Héroes” que a pesar del “enorme sacrificio” familiar y personal, con tres o cuatro infartos en su hoja de vida, hoy son los generadores de empleo, pero votan esperando una nueva reforma laboral que elimine de una buena vez las horas extras y por fin, las aseadoras y vigilantes sean catalogados como empleados de “dirección, manejo y confianza”, para que tengan hora de entrada y no de salida. Supuestos pro-hombres que decidieron empezar un camino paralelo a emplearse, buscando una inquietud independiente y ahora quieren en los demás lo que nunca quisieron para ellos mismos: un empleado sometido y silencioso.

Se dibuja el inicio de la empresa como un camino tortuoso y lleno de ruina, donde la perseverancia y una sobredosis de suerte, siempre patrocinada por alguno de los santos favoritos de la familia, son los ingredientes de modestas riquezas que hoy deben esconderse en los “Panamá papers”, porque “la envidia es muy grande y la platica hay que cuidarla”.

Héroes falsos y dolor en demasía. Ese es el resumen. No puedo negar que el emprendimiento no es tarea fácil, pero tampoco es un dolor inconmensurable. En la mayoría de los casos, los emprendimientos se pierden y fracasan por la poca capacitación que tienen estos valientes. Poco se comparte y poco se apoya a quien tiene el sueño de ser libre económicamente.

En otra gran proporción de causas de fracaso de los emprendimientos, están íntimamente ligados a la ética profesional y familiar. Si usted piensa que para ser su propio jefe es necesario timar y aprovecharse del último centavo producido y de quienes le colaboran, si debe estar invitando a diestra y siniestra a posibles clientes a bacanales de comida, alcohol y sobornos, puede estar un poco equivocado. No siempre se mueve así. Si se respeta a quienes le ayudan, a quienes confían en usted como una posible fuente de trabajo e ingresos, se le verá recompensado en fidelidad y compromiso.

Se preguntará a qué me refiero con ética familiar. Simplemente señalo que una de las principales causas de quiebra en un negocio es el tener más de un hogar. Si usted piensa que por ser el jefe o la jefa, tiene derecho a tener más de una opción en su vida de pareja, es bastante probable que invierta más en el entretenimiento nocturno que en los estímulos económicos para sus colaboradores. Tener un rubro en la nómina solamente para que en contra-prestación le entregue compañía, también hace que usted pierda liquidez y, sobretodo, autoridad ante quienes usted dirige. Por no mencionar de un posible divorcio que en proporciones justas divida, lo que se ha tardado tanto en construir.

La tasa de desempleo en Colombia -según el DANE- para el mes de septiembre de 2017 se ubica en 9,2%. Para el mismo periodo en el año 2016, se presentó en 9,7%. Bajó 50 puntos porcentuales. Pero no nos dejemos engañar, cada día somos más y con mayores necesidades. Del año pasado a hoy, los impuestos no son los mismos y día tras día los gobiernos son más indolentes. En estas estadísticas no discriminan si el salario es digno o no, si está de acuerdo con las competencias o formación académica del empleado. Tampoco señala si es empleo directo o es el conocido “Contrato por prestación de servicios” que es de los más indignos de los muchos que se han creado y del cual, el mismo estado es su principal patrocinador.

Ya se han pronunciado las Cortes. Este tipo de contratos debe tener una serie de condiciones especiales y no debe ser la fuerza principal de trabajo de una entidad. Basta revisar los institutos, corporaciones, universidades e incluso ministerios, su gran mayoría son contratistas que siguen esperando su oportunidad dorada de ser empleados públicos o la renovación de contrato. Ambas son motivo de felicidad.

Concursos estatales en los que muchos hemos y seguiremos cayendo, largas filas para acceder a una entrevista. La agónica espera al lado del teléfono esperando la llamada ganadora que nos cite a una nueva etapa del proceso de vinculación o la contratación definitiva. Características de todo un suplicio moderno que se diferencia del feudalismo en que nuestra tierra ya no es el insumo principal para obtener el alimento, es nuestro tiempo y energía lo que entregamos para seguir alimentando y cuidando a nuestras familias.

Por lo tanto, ¿no cree usted que lo mejor no es iniciar un emprendimiento? Ante la perspectiva de estar sometido a jornadas laborales sin restricción de horario, con ingresos cada día más controlados, cargas impositivas cada vez más altas y condiciones laborales día a día más complejas.

Existe bastante bibliografía al respecto. Cursos virtuales gratuitos y enfocados a crear un pequeño negocio que se pueda manejar desde la casa o desde su computador. El acceso al conocimiento hoy es un poco más fácil que hace uno años y es hora de aprovecharlo. Aproveche su tiempo. Tal vez uno de sus principales pasatiempos termine siendo una fuente de ingresos que no esperaba. No es fácil, quien les escribe lo ha intentado un par de veces sin éxito, pero no quiere decir que no lo volvería a hacer.

Casi lo paso por alto… El 16 de abril de 1917 -según el calendario gregoriano-, 32 sujetos -otros documentos dicen que 40- encabezados por un señor de nombre Vladimir Ilich Uliánov, más conocido como Lenin, llegaba a la estación Finlandia de San Petersburgo o Petrogrado como se le decía en ese entonces. Esto desataba lo que al final, el 25 de octubre del mismo año con la toma del palacio de invierno y la toma del poder del Soviet, se llamó la revolución Bolchevique y la posterior creación de la archiconocida URSS.

Independientemente que nos guste o no el sentido del movimiento revolucionario y sus consecuencias en nuestras vidas, hay que reconocer que es históricamente uno de los hitos que marcó el destino del mundo en el siglo XX y a hoy, sigue siendo un referente en cuanto al levantamiento de lo que a un sector se refiere. Asombra la incultura de nuestros medios, que no les alcanzó 100 años para digerir el proceso y que se puede aprender de él. Pocas, poquísimas notas al respecto. “Quien no conoce la historia, está condenado a repetirla”.

Imagen tomada de: https://goo.gl/images/cEBGMj

Luis Fernando Vargas Fajardo

Arquitecto de la Universidad Nacional de Colombia del año 2004. Especialista en Gerencia de Proyectos, Gerencia financiera y Gerencia en riesgos y seguridad en el trabajo. Amante de lectura, el dibujo libre y descubriendo el placer de la escritura.

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