Símbolos y armas

El Ché Guevara, Frida Kahlo, Maradona, Bob Marley, Pablo Escobar, Don Ramón, Walter White, Gaitán, Gabo, Bolívar, Héctor Lavoe, Homero Simpson, Jesús, John Lennon, Gokú, Jaime Garzón, ¿los ha visto?, ¿dónde? En una camiseta, en una pared, en una calcomanía pegada en una bicicleta, pintados en la puerta de un baño, en un billete, en un meme, en un periódico, en la portada de un libro, en un fondo de pantalla, en internet, en un cuaderno “super” alternativo… En la sopa. En todas partes, por todos lados.

Los he visto muchas veces y casi siempre me preguntó: ¿por qué? ¿Qué hace el Che en el fondo de pantalla del iphone de los mamertos de la facultad? Yo no encuentro una explicación satisfactoria, es decir, no tengo ni idea del por qué, creo que ellos menos; ya ni se lo preguntaran, pero ¿por qué? ¿Qué hizo el pobre Ernesto Guevara para que terminara en la misma categoría de ficción del Hombre Araña? Todavía más importante, ¿qué le hicieron a él para que dejara de ser alguien y comisara a ser algo?

Todavía no tengo respuesta para las primeras preguntas, probablemente nunca la tendré, pero si tengo una para la última: lo vaciaron. Yo sé poco del Che, leí su diario y me pareció horrible (el tipo estaba en la guerra y la guerra es horrible), sus poemas me parecen malos, no sé más que lo que me muestran las películas sobre su vida, pero igual lo veo en todos lados, lo reconozco a lo lejos, o bueno, no a él porque creo que si me mostraran el montón de huesos resecos y llenos de tierra en Bolivia y me preguntaran: “¿quién es?”, yo respondería: “no tengo idea, no sé si es un héroe o un asesino, pocos lo saben”. Pero sí conozco a esa ficción, la marca del Che, qué significa, o tal vez no, no sé, no creo que importe, ¿a quién le importa qué significa el “chulo” de nike? El punto es que se usa y listo, se vende, lo que hubo antes no importa. Del Che quedó esa foto famosa que le tomaron el 5 de marzo de 1960 como un producto cultural, pero en dos dimensiones, sin color, sin sonido, sin historia, sin pasado, sin identidad, lo vaciaron, le sacaron todo, lo simplificaron hasta donde fue necesario y luego lo comenzaron a vender.

Eso mismo le pasó a las otras personas, “buenas” o “malas”, que nombré al inicio de la columna -y a otras tantas- los vaciaron, los volvieron una ficción, les abstrajeron el contenido, los resecaron, los deformaron, los reprodujeron máximamente y quemaron el original, los modificaron hasta que sólo quedo lo bueno, lo útil: una imagen, un producto.

Debe haber personas que los usan (si acaso los usan; ahora son productos, esclavos, no personas) porque los admiran, porque para ellos son símbolo, un escudo, un himno de libertad, amor, arte y rebeldía, pero esos son lo menos de los casos, lastimosamente. Esos pobres muertos que son un producto o símbolo ya no les queda paz en sus tumbas, porque los van a seguir usando, porque la más de las veces son rentables, un libro con la imagen y el nombre de Gabriel García Márquez se va a vender, y las novelas, películas, series, libros de Pablo Escobar igual, y cuanto cosa exista de Frida Kahlo tiene demanda. Y se reproduce tanto su imagen en detrimento de la persona que hoy mucha gente conoce acaso al Patrón del Mal y al brasilero de Narcos, pero nadie sabe cómo era Escobar, acaso las imágenes y los acentos se combinan, y qué hay del tal Bolívar, ¿quién fue?, ¿qué pensó?, ¿acaso tenía opinión sobre lo que iba a pasar en el futuro? o ¿qué le paso a Gaitán?, ¿por qué solo sabes de su muerte? Todo se está desvaneciendo, la verdad, la identidad y las individualidades que incluyen virtudes y defectos se pierde poco a poco, ¿con qué nos quedamos nosotros?

Ese me parece un destino terrible: reencarnar en una cosa rentable. Me parece un destino irónico para quienes he nombrado hoy porque muchos de ellos, pero no todos, vivieron y murieron, luchando por la igualdad, la libertad, la justicia, por no dejar que todo sea costos y cuentas, por decir que la dignidad del hombre está prohibida al mercado y al poder, que el hambre y los muertos son parte de las estadísticas. Es irónico, es triste, pero es verdad, el mercado que no se muere, que no tiene cara, sus manos son invisibles, y sus detractores hoy son la etiqueta de un sedante.

Así es el Mercado, vende lo que sea, o bueno, todo lo que le sea ganancia, lo que no tenga un riesgo, que es casi lo mismo que todo. Pobres hombres y mujeres que han sido deformados, esterilizados, estigmatizados y vendidos, paz es sus tumbas.

No puedo terminar sin dejar algo en claro: el mercado –o lo que sea- no es estúpido, él no vende personas libres, con identidad, con fuerza, vende imágenes y punto, los vacía por algo; porque lo que hay dentro también se vende pero no le conviene, es peligroso. Esas imágenes que reproducen en todo momento no son peligrosas, ya no, son como un arma vacía. Recuerde: las armas son un buen negocio, el vendedor teme que las usen contra él pero quiere el dinero, la solución es simple, le vende el arma sin balas, vacía el cargador. El vender hace dinero y usted puede exhibir el arma, sentirse seguro. Nada cambió, salvo que él es un poco más rico y un poco más triste.

No compre, ni use un arma. Mejor preocúpese por entender a los que han dejado un legado de libertad y arte a la humanidad –o no, puede que al estudiarlos se dé cuenta que no son tan perfectos-, vuélvalos persona otra vez, revívalos, deles significado, dignifíquelos, inténtelo, lo necesitamos.

Primera aclaración: los ejemplos que he usado, las personas reales –creo que todos son reales de alguna manera- han sido al azar, los que recuerdo. Si usted conoce otro, ese también vale y si conoce uno que nadie más conoce, pero que merece la pena, mejor…

Segunda aclaración y recomendado: Esta columna surge de otra columna: “El billete de Gaitán” escrita por un Antonio Caballero, les dejo el link para que la revise, si puede lea todas las columnas de Caballero,  son geniales. http://www.revistaarcadia.com/opinion/columnas/articulo/el-billete-gaitan/21117

Este tema también lo trate en la crónica, si le puedo llamar así, Gay Talese es Gaitanista, si le interesa léala:  https://revistaciudadblanca.com/2017/04/23/gay-talese-es-gaitanista/

Texto por: Juan Pablo Parra @parra95

Imagen tomada de: http://bit.ly/2xwtbEn

 

Juan Pablo Parra

Estudiante de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia. Miembro de la revista Ciudad Blanca.

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