No dejemos volver a los violentos

En un país que está tratando de salir de una guerra de más de medio siglo,  algunos grupos de izquierda se siguen manifestando por medio de la violencia, esos mismos grupos que vociferaban en marchas y escenarios políticos la importancia de la paz y la reconciliación hoy acuden a la violencia para según ellos “manifestarse”.

Hace no más de una semana la Universidad Nacional de Colombia estaba celebrando su sesquicentenario, evento que logró a lo largo del año que diferentes entidades y medios de comunicación reconocieran y recordarán la importancia y el aporte de este gran centro educativo para el país, sin lugar a duda fue un proceso largo de diferentes actores de la Universidad para mostrar lo mejor de la institución.

Hoy un grupo de no más de 50 personas -algunos con capucha-, utilizaron a la Universidad como trinchera, lanzando papas bomba, piedras y elementos de los edificios en construción a la policía. Estos grupos -que en su mayoría no pertenecen a la Universidad- lograron en unas pocas horas volver a poner en la percepción de la opinión pública a esta institución no como la que hace grandes aportes a la sociedad por medio de la investigación, el arte y las expresiones culturales, sino como  “el lugar de tirapiedras y papas bomba” estereotipo que no es cierto pero que cala mucho en la opinión pública, pues es lo que termina mostrándose de la Universidad en los medios.

Pero esto no es lo peor, lo peor es que desde algunos grupos de izquierda se le pegue una bofetada a los acuerdos de paz y se siga utilizando la violencia como medio de expresión política. De un momento a otro quienes llaman a la violencia en “El paro del sur” firman una alianza con el Centro Democrático, los grupos de extrema derecha y en general los enemigos de los acuerdos de paz.

Es imposible no culminar afirmando que siento algo de indignación, al ver que grupos violentos dañen la infraestructura de las Universidades públicas y su imagen y de paso le peguen una patada a los acuerdos de paz. Es una contradicción que afecten en la práctica lo que más defienden en el discurso.

 

 

 

 

Fabian Guzmán Pardo

Estudiante de antropología de la Universidad Nacional de Colombia y Administración pública de la ESAP. Coordinador de los columnista de opinión de la Revista Ciudad Blanca. Interés en temas de cultura, educación, arte y política.

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