¿Colombia como debe ser?

Dios guarde a Colombia, a Colombia como debe ser”, Señor Oswaldo o Súper Oswaldo Ortiz, como se hace llamar. Escucho esta frase en casi todos sus vídeos, cuyo discurso no comparto pero entiendo que está en toda su libertad de decirlo. La Constitución actual, de la que tanto se despotrica y erradamente ha sido citado como defensa, lo ampara. Sin embargo, estas nueve palabras me dejan un sinsabor. Por supuesto no la primera parte, al ser Colombia un país constitucionalmente laico puede ser protegido por este y todos los dioses que sea, y dada la situación actual, entre más dioses mejor. 

“Colombia como debe ser” es la parte que me genera un poco de escozor por dos razones: la primera es que me pone en conflicto interno con la formación católica que recibí durante doce años de colegio y los adoctrinamientos de mi familia, que aunque no comparta muchas de estas creencias, he tratado de entender el mensaje que subyace: un Dios misericordioso, que ama tanto la humanidad que entregó a su único hijo para nuestra salvación. La segunda es que no sé cómo debe ser Colombia y supongo que para este hombre debe ser como la que promueve con su discurso, y ahí sí el tema es preocupante, porque su propuesta se “salta” (por no usar un término tan fuerte) algunos Derechos.

San Juan, ese discípulo amado de Jesús, que se recostaba en el pecho del maestro durante la última cena y a quien Simón Pedro pidió que intercediera para que preguntara al oído del mesías por el traidor, nos dejó esta enseñanza en su Primera Epístola (4:10-11): “en esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios así nos ha amado, también nosotros debemos amarnos unos a otros”. Oswaldo, en este amor del que él santo discípulo habla, no hay condiciones.

Sé, señor @superooTV que usted tendrá un montón de citas bíblicas más en las que apoya su fe y por supuesto el discurso que tan aguerridamente viene defendiendo en redes sociales desde el 2014. En el que entre otras cosas no hace más que con falacias gritar, manotear y poner como víctima a los heterosexuales amenazados por ese monstruo que usted llama “LaComu” de las 4 letras (o cinco, como usted corrige incluyendo la I).  ¿Qué sigue en su defensa? ¿El hombre blanco occidental? Lo que sí es cierto es que usted juzga a su prójimo, por condiciones o decisiones, que pecado o no, yendo a términos bíblicos, cada uno tendrá que responder ante Dios el día del juicio final.

Y usted señor Oswaldo no se librará de ese juicio. San Pablo, ese que antes fue llamado Saulo que persiguió a Jesús y que es la muestra de la misericordia del altísimo, escribió en la Carta a los Romanos (2:1-3): “Por lo cual no tienes excusa, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo, porque lo mismo haces, tú que juzgas. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que hacen tales cosas es según la verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas a los que hacen tales cosas, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?”.

Pero basta ya de cielo y de infierno, hablemos de lo terrenal. En los vídeos que usted promueve en las redes sociales, promociona una Colombia que ignora muchos Derechos. Esos mismos que para conquistarlos han implicado un montón de pequeñas luchas y que usted propone erradicar una vez los cristianos tengan el poder que se les ha negado (¿en serio?). Le recuerdo que desde 1810 cuando Colombia se independizó de la Corona Española, sólo estuvo separada la Iglesia del Estado en las constituciones de 1853 y 1863 que entre las dos suman 28 años de permanencia. Y la actual de 1991 que lleva 26. Es decir, Dios no ha estado en el poder colombiano 54 años, de 207 que lleva esta patria libre.

Después de un logro tan importante históricamente de declarar a Colombia un Estado laico, que implica no estar en contra de Dios como usted manifiesta, sino por el contrario permitir que cada persona profese o no una creencia religiosa, en igualdad de condiciones. Es descabellado, anacrónico, que usted abuse de la fé de las personas promoviendo unas elecciones con Dios o contra Dios, sin puntos medios. Eso es irresponsable, discriminador, excluyente, dañino para una sociedad que ha puesto sangre, muchas veces contra la Iglesia, para lograr Derechos y Libertades. No son perfectos, aún les falta, pero su destino debe ser expandirse, no reducirse.

Vea, señor Oswaldo, que usted pueda salir en medios a decir sandeces comparando parejas homosexuales con pedófilos o muñecos de plástico, es un logro de la Declaración de los Derechos Humanos, esos mismos que contempla nuestra actual Constitución. Estos le permiten tener una religión y opinar libremente. La Colombia como debe ser que usted propone, implica desconocer los mismos, por lo tanto usted estaría obligado a ser católico, y permítame recordarle que quienes tienen la voz en dicha religión son los hombres, solteros, con votos de castidad, sin hijos, no pastores como usted.

Me preocupa @SúperOOTV la Colombia que usted propone, porque para lograrla no veo otro camino que no sea la violencia, la fuerza y la opresión ¿Inquisición? Algo así, porque nadie va a renunciar voluntariamente a sus Derechos, sólo porque alguien lo dice, ni siquiera revirtiendo la Constitución. El Papa Francisco en su Amoris Laetitia expresa “Al mismo tiempo tenemos que ser humildes y realistas, para reconocer que a veces nuestro modo de presentar las convicciones cristianas, y la forma de tratar a las personas, han ayudado a provocar lo que hoy lamentamos, por lo cual nos corresponde una saludable reacción de autocrítica”.

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Fuente: https://noticias.universogay.com/el-gobierno-de-colombia-tumba-el-referendo-contra-la-adopcion-de-parejas-del-mismo-sexo__11052017.html

Si, a eso lo invito a una reflexión, no se puede esperar menos que #Cristianofobia cuando se esparce un discurso de odio. Es bíblico cada quien cosecha lo que siembra, y usted además de futuros electores no veo que más esté cosechando. No más de hacerse el perseguido por el Estado, los medios, las empresas, “LaComu” y hasta las redes sociales, como lo ha manifestado exageradamente como “genocidio digital”. Vaya más allá del Antiguo Testamento para ampliar su discurso, promueva el amor como Jesús y, tal vez, logre su objetivo: una curul en el Congreso y a Ordoñez como presidente.

Por: Laura Prudencia. Ingeniera biológica, periodista en formación. Me encanta la música, la lectura y aprender cosas nuevas. Me enamoran los tatuajes, el café, un buen beso y una amena conversación.

Fuente Imagen: https://www.youtube.com/watch?v=QelASRNw-XU

 

Laura Herrera Ortega

Ingeniera biológica, periodista en formación. Amante de la música, la lectura, aprender cosas nuevas y una buena conversación.