Desalambrar la tierra y el corazón

En medio del tan anunciado “posconflicto” las voces de los pobladores ancestrales de este territorio que fue convertido en nación a punta de discursos, falsos imaginarios unificadores e historias manipuladas, intentan ser acalladas.  El pasado 3 de agosto el ESMAD arremetió nuevamente contra el proceso de Liberación de tierra en Quebradaseca, liderado por comunidades del Pueblo Nasa del Norte del Cauca a punto de dar inicio al “Encuentro Internacional de Liberadores y Liberadoras de Uma Kiwe, nuestra Madre Tierra” que se celebra ahora mismo en Corinto, Cauca.”

Su derecho a la mentira

Después de casi seis décadas de conflicto armado el país reclama la paz, la dejación de armas, la reconstrucción del tejido social, la verdad y la reparación. En el proceso observamos optimistas la victoria de los Diálogos y la voluntad política por parte del Gobierno y las FARC, pero inmediatamente las imágenes borrosas de un futuro diferente al del neoliberalismo y la represión se deslizan como lágrimas que caen impunemente sobre nuestro rostro, cómplices de la desgracia. Queremos creer que otro país es posible, que por fin “el pueblo” va a tener lo que se merece, propiedad sobre la vida y la tierra para vivir, el pedacito de poder para cultivar su alimento y sus sueños.

Las cifras de líderes y liderezas asesinados siguen ascendiendo y empezamos a ser testigos de lo que somos conscientes, la clase política ejerce el derecho del que ha sido acreedora en la competencia sucia y desigual que llamamos democracia, su derecho a la mentira. Por fin el país está listo para abrirse de piernas a la inversión extranjera y al turismo, los territorios que han sido “liberados” del flagelo del conflicto armado ahora son obra negra para planes de los empresarios dueños de multinacionales y grandes terratenientes latifundistas dueños de conglomerados empresariales que incluyen sectores tan variados como la agroindustria, las telecomunicaciones, bebidas gaseosas, construcción, automotriz, entre otros. Sí, estoy hablando de personajes como Carlos Ardila Lülle, dueño de grandes extensiones de monocultivo de caña de azúcar en el Norte del Cauca en territorios reclamados ancestralmente por el Pueblo Nasa en resistencia.

Territorios de vida vs territorios del capital

La finca Quebradaseca en el municipio de Corinto, Norte del Cauca que solía ser propiedad del ingenio azucarero INCAUCA de Carlos Ardila Lülle es hoy escenario de resistencia, lucha y construcción de alternativas a la pobreza y el despojo del que han sido víctimas las comunidades indígenas del Norte del Cauca. El territorio colmado de cañas altas donde los trabajadores contratados por Cooperativas de Trabajo Asociado que vulneran sus derechos laborales, se exponían a largas y duras jornadas para extraer azúcar y etanol erosionando la tierra y poniendo en riesgo su salud, se ha transformado en un territorio abonado con semillas e ideas solidarias que dan fruto al sustento, el alimento y el crecimiento de redes humanas que vibran con el cuidado del planeta y de sí mismos.

Las arremetidas del Escuadrón Móvil Antidisturbios- ESMAD y aquellas fuerzas que trabajan desde lo oscuro protegiendo los intereses de los empresarios ponen en confrontación dos modelos distintos de habitar y construir territorio, mientras las fuerzas “legítimas” del Estado velan día y noche por la construcción de territorios para el capital, las comunidades y movimientos sociales reclaman territorios para la vida. En marzo de este año fue asesinado el líder indígena Javier Oteca Pilcue de 44 años y el saldo de heridos asciende en cientos de víctimas, destrucción de viviendas y cultivos en terrenos liberados. La últimas acciones violentas por parte del ESMAD ocurrieron el pasado 2 y 3 de agosto cuando fue incendiado y destruido el lugar preparado por semanas para la celebración del “Encuentro Internacional de Liberadores y Liberadoras de Uma Kiwe, nuestra Madre Tierra” que se celebra ahora mismo en Corinto, Cauca, incursionaron con gases lacrimógenos y balas de goma, quemaron los cambuches de los participantes y agredieron a una persona que resultó fuertemente herida.

Liberadores y liberadoras de la Uma Kiwe

Desde 2014 indígenas del Pueblo Nasa del Norte del Cauca pusieron en práctica el proceso de liberación de la Madre Tierra que se había gestado en épocas anteriores, ocupando pacíficamente diferentes terrenos de la región dispuestos para el monocultivo y la agroindustria, democratizando la tierra en función de la soberanía alimentaria de los pueblos, cultivando alimentos como el fríjol, plátano, maíz, entre otros.

Esta iniciativa se fortalece a partir de la reclamación de la reparación individual y colectiva a las víctimas de la “masacre del Nilo” perpetrada en el municipio de Caloto en 1991 por policías y narcotraficantes en las que fueron asesinados 21 comuneros Nasa adultos, mujeres y niños. La masacre fue reconocida en 1999 después de que el Estado colombiano fuera juzgado culpable por los hechos en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El Estado se comprometió a titular de forma colectiva 15.663 hectáreas en cinco años, a dar acompañamiento en planes de vida y ofrecer garantías de no repetición de masacres y asesinatos. Después de más de diez años se entregaron limitadas extensiones de tierras en su mayoría improductivas, en áreas protegidas y de reserva forestal.

“…Nosotros decimos, mientras sigamos siendo indígenas, o sea, hijos de la tierra, que nuestra madre no es libre para la vida, que lo será cuando vuelva a ser suelo y hogar colectivo de los pueblos que la cuidan, la respetan y viven con ella y mientras no sea así, tampoco somos libres sus hijos. Todos los pueblos somos esclavos junto con los animales y los seres de la vida, mientras no consigamos que nuestra madre recupere su libertad.” (Encuentro Internacional Liberadores y Liberadoras de la Madre Tierra)

Para los Pueblos Nasa que se autodenominan liberadores y liberadoras de la Madre Tierra, las vías de hecho de recuperación pacífica de tierras son una manifestación del sentido vital, ético político que reviste cada acto cotidiano como acto de libertad y de amor. En sus palabras:

“Consideramos que para liberar la tierra es necesario liberar el pensamiento. Lo decimos de este modo: desalambrar la tierra depende de desalambrar el corazón.”

Fuentes: https://elturbion.com/?p=10945

https://www.servindi.org/actualidad-noticias/01/07/2017/encuentro-internacional-de-liberadoras-y-liberadores-de-la-madre

http://www.cric-colombia.org/portal/gobierno-nacional-arremete-contra-participantes-del-encuentro-internacional-de-liberadoras-y-liberadores-de-la-madre-tierra-en-corinto/

Por: María Lucía Luna Borda @mllunab

María Lucía Luna Borda

I am a Colombian female with a lot of interest in all types of creative ways of living. I like to enjoy academic work learning from the people, working with communities, social movements and sharing life stories. I studied Sociology in the National University of Colombia (UNAL), and now I am in process to complete my studies as Cultural Studies Magister in the same university. Also enjoy doing percussion, clown and juggling, having experience in pedagogy with kids and communities in this areas. I am currently part of the "Juegos Translúcidos" project of visual analogues live, andwriter in the "Ciudad Blanca" web magazine.

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