¿Podría haber igualdad en el trabajo en Colombia?

La verdadera igualdad entre hombres y mujeres en ambientes laborales vista desde la perspectiva de un ingeniero

Muchas cosas se imagina uno cuando comienza a trabajar, piensa sobre sus futuros e inciertos compañeros, sobre la empresa donde va a laborar, las cosas que hará ahí. Pero lo que más sorprende es cómo la sexualidad, desde diferentes perspectivas, se utiliza como herramienta para encontrar excusas, poder y beneficios laborales. Me considero un hombre feminista, también al ser sexualmente diverso, eso amplia más mis perspectivas sobre la sexualidad. Sin embargo, al empezar mi vida laboral me estrellé con la cotidianidad colombiana, ya que esperaba un ambiente… distinto. No obstante, lo que encontré fue totalmente diferente.

Muchas cosas se dicen sobre el espacio laboral para las mujeres, sobre las cosas que tienen que enfrentar cuando trabajan, las diferentes formas de acoso, la desigualdad salarial, etc. Pero, ¿qué pasa cuando uno como hombre tiene que competir contra un “escote” o la bruta definida por Isabella Santodomingo? Es en ese momento en el que uno se da cuenta que el feminismo puede llegar a ser hipócrita y usado a conveniencia. Algunas mujeres (sin importar su estado físico) se valen de la misoginia, machismo y chovinismo de sus jefes y compañeros para minimizar el impacto de sus errores o aumentar la trascendencia de lo que hacen. No pretendo generalizar y decir que todas las mujeres son así. Caería en un error demasiado grave, más porque he tenido la oportunidad de trabajar con excelentes mujeres que me han enseñado mucho a nivel profesional y personal, estas sabias mujeres siempre tienen una posición laboral superior a la mía y son significativamente mayores que yo.

Creo también que muchos de nosotros, en sus respectivos ambientes laborales, hemos descubierto un patrón en las mujeres, son muy pocas las que les gusta hacer equipo con otras mujeres, pero la mayoría abiertamente dice que prefiere hacer equipo con otros hombres, y la respuesta al porqué de esto es que “entre ellas los ataques siempre son mas traperos y hay mas hipocresía”, mientras que, supuestamente, los hombres tienen más solidaridad de género y si hay ataques siempre son de frente, lo cual en mi experiencia debo decir es totalmente falso, tanto hombres como mujeres, literalmente, hacen cualquier cosa con tal de una promoción laboral.

Como mencione previamente, se tiene la noción que entre los hombres existe más la “camaradería”, o al menos eso parece. Pero en realiad eso es totalmente falso. Los hombres podemos ser tan viperinos y cizañeros, llegando a competir con Regina George de Mean Girls. Me atrevería a decir que tal vez se percibe la camaradería porque siempre hay combos de hombres, aunque en verdad terminan siendo “roscas” exclusivas: si estás en la rosca bien, te beneficias de todo; si estás por fuera, serás victima de matoneo laboral y peor aún, si tu jefe está en la rosca, serás al que le toque venir a trabajar los sábados, al que no le den días libres en semana santa o aquel que nunca tendrá días libres compensatorios, así hayas hecho méritos suficientes.

En la última compañía para la cual labore, tuve muchos compañeros “homosexuales de clóset” que según muchos no se les “notaba”, pero pues al final, casi literalmente, “florecían”. Habían lesbianas también, pero ellas no eran tan obvias como mis compañeros que se esforzaban por ocultar su homosexualidad a toda costa. Es en este tema donde surge otro interrogante, ¿puede una persona sexualmente diversa, ser plenamente abierta en su entorno de trabajo? En Colombia tal vez no. Noté otro patrón desafortunado en la última empresa donde trabaje, el gerente de Recursos Humanos. y un chico del área financiera. eran pareja. No tuve líos con eso, pero eran otros hombres homosexuales de la empresa los que al parecer encontraban interesante señalarlos a ellos, no sé por qué, me arriesgaría a decir que para crear la suficiente atención sobre ellos para ocultar su propia homosexualidad, ¿cómo es posible que un homosexual trate de perjudicar a otro por su condición sexual? La verdad, no sé. Pero me parece algo triste y desafortunado que personas que son cobardes en todo el sentido de la palabra busquen hacer matoneo a otros de su misma condición sexual.

Ser abiertamente homosexual en este país es todo un acto de valentía, el hecho de que muchos decidan permanecer en el “clóset” es decisión de cada quien, pero eso no les da ningún derecho a tener esa clase de actitudes tan bajas y patéticas en contra de los que viven su diversidad sexualidad de forma abierta y plena. También vi una cosa desafortunada, hombres jóvenes que usan su sexualidad para beneficiarse de hombres mayores (aunque estos lleven la etique de “feos”), debido a que estos están en una posición laboral superior, lo hacen a cambio de cargos y salarios más altos.

La igualdad laboral sí existe. Pero no es la que nos imaginamos, hombres y mujeres cambian totalmente su actitud, ser adultos, estudiados, con especializaciones, maestrías, doctorados, termina por convertirse, generalmente, en credenciales. Porque lo cierto es que ser “altamente educados” no muestra que sean verdaderamente educados, o cuando menos, totalmente competentes para el trabajo a desarrollar. La equidad y el respeto, se convierten mas en una formalidad, y lo que hace iguales a hombres y mujeres en ambientes laborales, es lo bajo a lo que pueden llegar para conseguir lo que quieren, ¿desafortunado? Sí. Depende de cada quien. Así que feministas, recuerden que el feminismo es igualdad de condiciones entre hombres y mujeres, y por otro lado, hombres, en este sentido seamos más feministas.

Por:Jorge Parra Amaris. Miembro GAEDS UN (Grupo de Apoyo y Estudio de la Diversidad de la Sexualidad – Universidad Nacional de Colombia) y estudiante de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia.

Imagen tomada de: goo.gl/UXV0hD

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