Música y libros: La Gúa Ensamble y la librería Lerner.

Tomada de Arcadia.com Tomada de Arcadia.com

“La música no requiere de traducción” Carrizosa.

Al Entrar a la sede norte de la librería Lerner saltan dos cosas a la vista: Estanterías de libros de colores e imágenes que invitan a quien entra a echar un vistazo (y antojarse de paso) y un amplio espacio que contiene cada vez más y más estantes a medida que se explora el lugar. Algunas salas de estar, en varios puntos de la librería, sugieren al visitante que éste es un lugar para pasar largos ratos, una cafetería en la pequeña terraza de luz natural, confirman las sospechas. La librería Lerner no se limita a la transacción comercial del libro, también busca intercambios culturales.

lerner
Interior de la librería Lerner. Fotografía tomada de Arcadia.com

Alba Inés Arias, directora de la Librería hace más de una década y librera la mitad de su vida, afirma que Lerner busca consolidarse como un centro cultural abierto al público, por ello la gran mayoría de su oferta cultural es gratuita y está abierta al público. «Quien no viene es porque no quiere» dice entre risas. Conferencias, círculos de lecturas y conciertos son parte de esa oferta.

Uno de los eventos más populares en la librería son los espacios musicales ofrecidos por el ensamble La Gúa, quienes en un formato de música de cámara ofrecen dos secciones temáticas para los asistentes: La primera es la Académica, erudita y clásica que presenta a Beethoven, Mozart o Bach; y la segunda son músicas de Origen Tradicional con arreglos para formato de cámara, interpreta desde tangos hasta gypsy.

IMG_4302
La Gúa ensamble. De izquierda a derecha: Osiris Rodríguez, Julián Linares, Oscar Avendaño y Edwin García. Fotografía: Jaidyth Perdomo.

Pero, si es extraordinario encontrar un cuarteto de cuerdas tocando entre libros, y además gratis, es más sorprendente aún encontrar que las sillas no solo están ocupadas por eruditos musicales o estudiantes de música sino por familias enteras. Se ven y escuchan niños mientras suenan los violines y el violoncello, padres y madres llamándoles la atención hacia la música y miradas de ternura que sobrevuelan el lugar cuando los niños hablan o aplauden.

Edwin García, violoncellista y líder de La Gúa y Alba Inés, mentes detrás de los conciertos, explican que se busca eliminar el acartonamiento de la música académica y su protocolo social y concentrarse en la música y en la interacción con el público. «Algunas veces, en las salas de concierto, uno está más preocupado por no faltar a la etiqueta que por escuchar la música, eso lo queremos eliminar aquí, en la librería» puntualiza Alba Inés.

«Además— continúa Edwin— buscamos acercar la música a la gente. El repertorio es sencillo, son piezas conocidas para que el nuevo público no se pierda y pueda digerir lo que estamos tocando. Junto a la música —y esto es otro elemento que nos diferencia de un concierto tradicional— está el foro que abrimos entre piezas para que la gente pregunte con absoluta confianza sobre la música o los instrumentos, cualquier pregunta es valiosa y, además, aquí no juzgamos a nadie».

Los asistentes lo saben y hacen uso de ese nuevo derecho a preguntar. Se pregunta de todo, desde cuál es la diferencia entre un violín y una viola —Además del tamaño, las cuerdas de ambos instrumentos están afinadas en  escalas diferentes— hasta cómo se llama esa vara que sostiene en el piso al violoncello —pica o piquet—. «En alguna ocasión, a una pregunta sobre estilos musicales, uno de los asistentes fue quien respondió y fue muy grata su intervención», dice Edwin para reforzar la idea del carácter interactivo del espacio  y la relación entre el público y los músicos. (Vea una muestra del ensamble).

El espacio se abrió en octubre de 2016 tras el traslado de la sede de la librería. Alba Inés y Edwin se pensaron el espacio y lo llevaron a cabo. «Edwin fue muy persuasivo y yo también quería ponerle música a la librería. Todo salió como debía salir —comenta Alba Inés—. El espacio es apto para 80 personas, el promedio que hoy tenemos. Empezó con 20 en el primer concierto y ha albergado hasta 150».

Para quienes hacen parte del proyecto los objetivos son claros. Quieren acercar la música a la gente, quieren romper los formalismos, destruir el mito de que lo gratuito es malo y sacar a la gente del alboroto citadino para que escuche y observe la música.

Osiris Rodríguez, músico invitado para el pasado concierto de tango, asegura que asistir a un concierto es «preferir lo real, es bonito poder decirle a los amigos “acabo de ver un concierto”, porque la música también se ve». Julián Linares, quien toca la viola dice que «tocar en una librería tiene un encanto insuperable porque uno puede asociar la música con lo que ve en los libros. Uno está escuchando y de repente se le atraviesa un autor, un artista y la imaginación empieza a hacer lo suyo».

En la Librería Lerner la música se vive diferente. Más cercana, sin duda informal, pero la rigurosidad de los músicos no se pierde. Eso se siente al escucharlos a ellos y al ver a los asistentes. Concentración absoluta en la música, ojos que siguen cada movimiento de los músicos e, incluso, personas que miran fijamente un punto pero que estallan en aplausos cuando la música acaba.

Cada concierto dura apenas una hora. De 11:30 de la mañana a 12:30 del mediodía. Se busca tener un espacio ameno en la mañana, que la gente disfrute el concierto completo, deguste de un buen momento y siga su día con la motivación de querer más música una vez salió del recital. «La gente sale del concierto a almorzar y a hablar de lo que escucharon. No se van porque el concierto es corto y llegan a tiempo porque empezamos puntuales», termina Edwin.

Los Libros se toman Bogotá.

Tomado de http://www.librerialerner.com.co/
Tomado de http://www.librerialerner.com.co/

En el marco de la Feria del Libro de Bogotá, la Librería Lerner lidera “Los libros se toman Bogotá” que este año cumple su 13° edición. Con una programación completa que incluye música, un foro con John Katzenbach, celebraciones a la poesía y encuentros con ilustradores, entre otros.

Este viernes, en la cede norte de la librería Lerner se llevará acabo la Noche Blanca que empezará a las 7:00 pm y terminará a media noche. El encuentro será un homenaje a Francia y su cultura y su evento principal será “Marcel Proust y la Música” con Brigitte Chateauneuf Neisa y será acompañado musicalmente por el ensamble La Gúa.

PROGRAMACIÓN DE LA NOCHE BLANCA: UN HOMENAJE A FRANCIA Y SU CULTURAL.

-Evento central: Marcel Proust y la música con Brigitte Chateauneuf Neisa

-Acompañamiento de música de cámara de “La Gúa Ensamble”Performance de la leyenda francesa La dama blanca y los poemas de Pierre de Ronsard

-Interpretación escénica: Lud Franco y musical de Stanislas Germain (Laúd)

Sketch con algunos personajes de la cultura francesa (Edith Piaf, Simone de Beauvoir, el pintor

Un recorrido por la exposición de grandes maestros: Fernando Botero, Ana Mercedes Hoyos, Ignacio Gómez Jaramillo, Luis Caballero, entre otros.

-Presentación de la banda “Zazous” interpretando ritmos franceses

Muestra gastronómica y bebidas espirituosas

Para conocer la programación completa de “Los libros se toman Bogotá” haga click aquí.

Si quiere conocer toda la programación cultural de la Librería Lerner haga click aquí.

Por: Leonardo Muñoz Guerrero

@leomunnoz

Leonardo Muñoz Guerrero

Politólogo de la Universidad Nacional. Redactor en Revista Ciudad Blanca. @leomunnoz

¿Quieres leer un poco más?